El hombre encarcelado por matar al periodista Gerino está en libertad

XOSÉ CARREIRA LUGO / LA VOZ

FIRMAS

El 10 de noviembre de 1999 Vilarchao fue llevado a la casa del redactor para reconstruir el crimen.
El 10 de noviembre de 1999 Vilarchao fue llevado a la casa del redactor para reconstruir el crimen. M. J. E.

Emilio Pérez también cumplía condena por el asesinato de otros tres hombres en Gijón

16 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El hombre que fue encarcelado por el asesinato del periodista lucense de sucesos y tribunales Gerino Núñez y también por la muerte de tres hombres en Gijón, logró ya la libertad. Con bastante retraso logró que se cumpliese una resolución del Tribunal Supremo que ordenó que se le acumularan todas las condenas, aún cuando la Audiencia Provincial de Oviedo se había pronunciado en sentido contrario.

Emilio Pérez Vilarchao pasó, según algunas fuentes, casi 20 años seguidos en las cárceles sin haber obtenido ningún permiso porque estaba considerado, por sus antecedentes, como peligroso. A esos 20 hay que sumarle 11 o 12 más que arrastraba por otros hechos que no tenían nada que ver con delitos de sangre.

Hace ahora quince años que acudió desde la cárcel de Bonxe a la Audiencia Provincial de Lugo para escuchar la lectura de la sentencia que le imponía 20 años porque el tribunal que lo juzgó entendió que fue el autor de la muerte del redactor de sucesos de El Progreso. Este apareció muerto en el interior de una bañera de su casa en la tarde del 15 de julio de 1991.

Además de esos 20 años, la Audiencia Provincial de Oviedo le impuso 65 por entender que también mató cuatro años más tarde, en 1995, a tres personas en Asturias. El 16 de septiembre de ese año fueron encontrados en avanzado estado de descomposición dos cadáveres. Pocas semanas después unos pescadores localizaron otro cadáver en una escollera próxima a Gijón.

Todos los crímenes que le atribuyeron fueron cometidos cuando disfrutaba de permisos carcelarios. Por aquellos tiempos estaba cumpliendo condena por diversos robos, tenencia ilícita de armas, conducción de vehículos robados y quebrantamiento de condena.

Estuvo ingresado algún tiempo en la cárcel de Bonxe. Finalmente recaló en la de Teixeiro de la que ya salió en libertad.

Ganó la partida

Vilarchao peleó desde la cárcel durante más de diez años para conseguir que su condena se acortara y evitar así pasar toda la vida en la cárcel. Le ganó la partida a la Audiencia Provincial de Oviedo que se negó a concederle una acumulación de todas las condenas que era lo que él venía solicitando. Sabía que si lo conseguía, podría salir mucho antes.

No dudó en recurrir al Tribunal Supremo que acabó por darle la razón. Dictó una sentencia en la que obligaba a la Audiencia de Oviedo a que dictara una nueva resolución para fijar el límite máximo de las penas.

En definitiva, a Vilarchao le fue aplicada la denominada «doctrina Parot» que considera que la pena máxima privativa de libertad no puede exceder de los 30 años. El Código Penal de 1973 también fija esa cuantía máxima.

El presunto autor de la muerte de cuatro hombres llevaba cumplidos cuando salió casi 32 años. Logró la libertad con 52 años. «Llevo sin pisar la calle desde 1995», dijo en abril de 2009.

Realmente este hombre llevaba ya desde la primavera de 2009 esperando a que le encendieran la luz verde de salida al aplicarse lo estipulado por parte del Tribunal Supremo. Contaba pasar la Navidad de ese año en casa, pero aún tuvo que esperar dos años para volver a la calle.