La radio de Hitler deja Salceda

Luis Carlos Llera Llorente
Luis Carlos Llera SALCEDA / LA VOZ

FIRMAS

Oscar Vazquez

Último día para comprar aparatos antiguos en una exposición benéfica

17 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Hitler escuchaba los noticieros en una radio Lowe VE 301. Así conocía las reacciones que la BBC transmitía sobre los bombarderos de la temible Luftwaffe y que tanto dolor causaron entre los habitantes de Londres. La radio del Führer, fabricada en su país en la Segunda Guerra Mundial, es una de las estrellas de la exposición de radios antiguas que se puede contemplar en la Casa de Cultura del Ayuntamiento de Salceda de Caselas hasta hoy y que ha pasado un tanto desapercibida pese a su interés.

La mayoría de las piezas son más asequibles y en la exposición es posible adquirir aparatos de la década de 1950 por apenas 175 euros. Entre las valiosas piezas que se pueden admirar en la segunda planta del recinto se encuentra también la radio que usaban antaño los diplomáticos daneses, un modelo muy exclusivo que actualmente se cotiza a 15.000 euros.

Todos las viejas radios de válvulas y lámparas están en funcionamiento y a muchos de los que visiten la muestra les vendrán los recuerdos añadidos de las escuchas nocturnas de la Radio Pirenaica, emisora famosa por combatir desde Francia al régimen de Franco. Aquellos aparatos permitían saber lo que pasaba en España realmente y muchas personas disponían en su casa de una Philips que permitía escuchar incluso lo que decían desde Albania en español los internacionalistas de Radio Tirana.

La exposición de Salceda está formada por 72 aparatos de radio y otros complementos como válvulas e incluso un viejo televisor, también Phillips, que entonces solo permitía ver los dos canales que existían en España, el VHF, que era el tipo de frecuencia en el que transmitía el primer canal de televisión española o el UHF en el que se sintonizaba La 2. Aquellos aparatos requerían un complejo funcionamiento y en la Casa de la Cultura se puede ver un plano, confeccionado por un taller parisino, que indica en qué consisten cada lámpara y válvula.

La muestra ha sido posible gracias a la generosidad del coleccionista portugués Luiz Silva. Según el alcalde Marcos Besada, se trata de uno de los mayores coleccionistas de radios antiguas de la Península. En una gran nave de Braga, Silva dispone de dos mil aparatos y artículos. La muestra ofrece una vertiente solidaria: el dinero que se recaude con la venta de las radios será donado a una asociación benéfica que se encarga de dar apoyo a los enfermos de esclerosis múltiple.