La renuncia de Ana Lorenzo supondrá la renovación íntegra del grupo del BNG

Serxio González Souto
SERXIO GONZÁLEZ VILAGARCÍA / LA VOZ

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La representación municipal de Vilagarcía cambiará por completo un año después de las elecciones

08 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Hace exactamente un año, el BNG de Vilagarcía emprendía una campaña electoral crucial para su futuro. Después de cuatro años de gobierno de coalición, los nacionalistas aspiraban a rentabilizar en las urnas su retorno a la gestión municipal, algo que no había sucedido desde que en 1993 saltase por los aires el primer equipo conjunto que lideró el socialista Javier Gago. Aunque sus resultados fueron relativamente satisfactorios, conservando sus tres concejales, el ascenso del Partido Popular, unido al retroceso de PSOE y Esquerda Unida, impidió la reedición de un gobierno progresista y abrió las puertas de Ravella a los conservadores veinte años después. Ahora, doce meses más tarde de aquel vuelco, el grupo del Bloque se enfrenta a una renovación integral. A la dimisión de Xurxo Abuín, confirmada por él mismo el fin de semana, se unirá de forma inminente el anuncio de la renuncia de Ana Lorenzo.

Ni la propia concejala ni la responsable local de la organización nacionalista en la ciudad, Rosa Abuín, quisieron comentar ayer nada al respecto. Sin embargo, en el entorno del BNG se daba por hecho desde hace tiempo que la anterior responsable municipal de Igualdade e Benestar había puesto fecha de caducidad a su trayectoria en la política municipal. Aunque no existe ninguna relación directa entre la renuncia de uno y otro edil, el hecho de que el también presidente de la asociación de vecinos de Rubiáns haya anunciado ya su marcha ofrece tanto a Lorenzo como al mismo frente la oportunidad de abordar el cambio sin mayor demora.

Una trayectoria de nueve años

Abogada de profesión, Ana Lorenzo pondrá fin a nueve años de trayectoria en la política vilagarciana, cuatro de ellos como titular de uno de los departamentos municipales más activos, el relativo a los servicios y la cobertura social que se presta desde Ravella. Como Xosé Castro Ratón, también ella dio un paso adelante en su día para reforzar en O Salnés al colectivo Máis Galiza, en un principio llamado + BNG, en el pulso interno entablado por el control de la organización tras la pérdida del gobierno autonómico en el 2009. Sin embargo, su vinculación con la corriente que lideraba Carlos Aymerich fue breve.