Luces y sombras de un sector puntero

Tomás Casquero

FIRMAS

En un momento en el que algunos ponen en cuestión su futuro, quiero recordar que hasta hace dos años el sector naval nos tenía acostumbrados a noticias diarias de nuevas contrataciones, carteras de pedidos históricas, botaduras y entregas de barcos altamente tecnológicos valorados en cientos de millones que contribuían a que Pontevedra fuera una de las provincias más exportadoras de España. El sector evolucionó de manera muy positiva en las últimas décadas. A través de su transformación en «industria de síntesis» los astilleros tradicionales aligeraron sus estructuras y pasaron a subcontratar la fabricación de la mayoría de los elementos. Así surgió la industria auxiliar que al especializarse y trabajar en distintos astilleros y sectores se convirtió en un elemento dinamizador del intercambio de conocimiento, de la mejora de procesos y de la evolución sectorial. Los astilleros ganaron flexibilidad para subcontratar diferentes empresas dependiendo de las características del proyecto, lo que les posibilitó construir barcos de alto valor añadido para los armadores más exigentes del mundo.

Sin embargo, este proceso, muy adecuado para superar los ciclos económicos no ha concluido. Hay que diseñar un modelo de gestión que tenga en cuenta la nueva configuración sectorial y un nuevo modelo de relación astillero ? industria auxiliar y de relaciones laborales. De esa falta de modelo derivan muchos de los males sectoriales: conflictos laborales, tensiones financieras astillero ? industria auxiliar, etc. La crisis está dañando al sector con el agravante de la paralización de sus dos instrumentos financieros más importantes: el Tax Lease y el Fondo de Garantías Patrimoniales de Pymar.

Desde el clúster estamos trabajando en soluciones y confiamos en que las gestiones que se están llevando a cabo por parte de los gobiernos deriven en una pronta reactivación de la capacidad de contratar de nuestros astilleros. Sin duda, el sector sufrirá nuevos ajustes pero su futuro es incuestionable tal y como lo demuestra la apuesta firme por él de nuestros países vecinos y de la propia UE que lo considera esencial para el desarrollo de los nuevos segmentos marítimos de gran potencial.