Varios concellos costeros de Ferrolterra se llenan de paseantes de otros municipios

La Delegación del Gobierno aclara que no se puede pasear fuera del ayuntamiento donde se reside, sí realizar compras, ir a la peluquería o tomar algo en una terraza

B. ANTÓN
FERROL / LA VOZ

La tentación era demasiado fuerte. El buen tiempo y el ansia por tomarse un café o una caña en una terraza, tras dos meses de reclusión, hicieron que el lunes se llenaran el paseo marítimo de Ares o el entorno de A Frouxeira, en Valdoviño. «Fue un circo». Así califica el alcalde, Alberto González, lo ocurrido en A Frouxeira, la zona de Faro y Meirás, donde la Policía Local y la Guardia Civil identificaron a más de cien personas de fuera del municipio que se habían desplazado a sus playas y sendas marítimas simplemente para pasear.

«Durante estos dos últimos meses, los vecinos de Valdoviño cumplieron a rajatabla el confinamiento y ahora se sienten agredidos al ver cómo gente de otros municipios viene aquí y hace lo que le da la gana», anota indignado el alcalde. González cree que lo que dice el BOE está muy claro. «Y los secretarios municipales también lo tienen claro: los paseos deben realizarse en el municipio donde tiene su domicilio cada persona y, si se tiene una segunda residencia, se puede ir a ella, pero no aprovechar eso para salir a pasear».

 El alcalde de Valdoviño tilda de «circo» lo ocurrido el lunes en Meirás, Faro o A FrouxeiraEl regidor entiende que una persona tiene libertad de movimiento para ir a un municipio vecino, dentro de la provincia, a tomar una cerveza o hacer una compra, pero no a pasear, y recordó que saltarse la norma conlleva una sanción administrativa. La Delegación del Gobierno dejó claro que «no se permiten los paseos fuera del ayuntamiento donde se reside». Sí se puede cambiar de concello para realizar compras, acudir a la peluquería o tomar un café en una terraza. «Esto da pie a la picaresca, porque hay quien aparca a dos kilómetros de la peluquería o de la terraza y aprovecha para ir andando», apunta un agente municipal de la zona. Con el pretexto de la movilidad dentro de la provincia, el paseo marítimo de Ares se atestó de vecinos de otros concellos la tarde del lunes. La Policía Local reconoce que «es un problema muy complicado de atajar». Esperan poder utilizar en breve una aplicación «novedosa» que les facilite el control de los coches que se acercan desde otros ayuntamientos. «Además, vamos a controlar el tema de las segundas residencias, que no se pueden usar como una excusa para venir a pasear aquí, los paseos son en un margen de un kilómetro desde tu vivienda habitual», remarca.

Algunos hosteleros se quejan de la ocupación de mesas en las terrazas sin apenas consumir

En el primer día de apertura de las terrazas (al 50 % de su capacidad) también se produjeron quejas de hosteleros de la zona: «Si dos o tres personas se sientan dos horas en una mesa y cada uno toma una cerveza, o alguien está solo con un café hora y media, no nos compensa abrir».

¿Qué se puede hacer en la segunda residencia?

La Voz

Los municipios costeros temen un aluvión de venideros con la llegada del buen tiempo

Con la entrada de Galicia en la fase 1 de la desescalada el Gobierno estatal ha autorizado los desplazamientos en la misma provincia para actividades como acudir a su segunda residencia. Pero, ¿qué se puede hacer una vez estés en ella? Con el avance de la desescalada y la llegada del buen tiempo, los municipios costeros temen un nuevo aluvión de venideros. Ya han registrado, incluso, casos de gente que se salta la norma al desplazarse desde otro municipio solo para pasear o hasta gente que sigue llegando de otras comunidades. «La semana pasada detectamos a gente que vino a Cabanas desde otra comunidad», advierte el alcalde, Carlos Ladra.

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