Dos ingenieros de Pontedeume regresan a su pueblo para emprender: «Nuestro sueño era montar algo en Galicia»

ANA F. CUBA PONTEDEUME / LA VOZ

PONTEDEUME

Carlos y Sara, pareja y socios en el negocio, en el almacén donde guardan la mercancía y preparan los pedidos
Carlos y Sara, pareja y socios en el negocio, en el almacén donde guardan la mercancía y preparan los pedidos KIKO DELGADO

Carlos García y Sara López crearon Nubeiro Labs a raíz de la pandemia y compran webs para reflotarlas

25 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Carlos García Sotelo y Sara López Castro, eumeses de 1988, han hecho un viaje de ida y vuelta. Con 18 años dejaron su pueblo para estudiar ingeniería industrial, él en San Sebastián y ella en Madrid. Se conocían de toda la vida, durante la carrera comenzaron a salir juntos y al acabar se marcharon de Erasmus a Finlandia, a ciudades distintas. Después empezaron a trabajar en Madrid y al año se mudaron a Budapest, donde pasaron tres años. De ahí a Barcelona, para cursar un máster de administración de empresas (MBA). El año siguiente, Carlos lo pasó en Londres, como consultor para una empresa, y Sara, mitad en Dublín y mitad en Boston, dentro de un programa rotacional de una compañía de seguros. Todo apuntaba a Madrid, pero la pandemia dio un vuelco a sus vidas y les condujo a Pontedeume, donde teletrabajaban.

«Siempre habíamos querido volver a Galicia y montar algo, era nuestro sueño, pero con el covid, al ver que podíamos trabajar en remoto dijimos: ‘Esto tampoco está tan mal'. Pero nos seguía picando el gusanillo de hacer algo aquí con más impacto local», explica Carlos. «Vimos que donde queríamos vivir era aquí, tuvimos a la primera niña y con la segunda ya se nos removió todo, y entendimos que si queríamos esto tendríamos que pensar una forma original para intentar quedarnos y construir un futuro. Había que optar entre volver a la ciudad o establecernos», apunta Sara.

Durante el máster habían descubierto los fondos private equity, un modelo de negocio cuyo objetivo radica en reestructurar, expandir o mejorar la gestión de empresas para aumentar su valor. «Pero no sabíamos cómo encajarlo», reconocen. Hasta que, tras un arduo proceso de rastreo, compraron Bonicos.es, una tienda digital de juegos educativos (especializada en pedagogías activas, como Montessori o Waldorf) algo desatendida por su fundadora, y después FresaBanana.com, de complementos infantiles (fiambreras, botellas, accesorios...), de la que no podían ocuparse al cien por cien sus promotores. Todo bajo el paraguas de Nubeiro Labs, su firma.

Viven en Cabanas y trabajan en Pontedeume, donde disponen de un almacén para la mercancía que adquieren a distintas marcas, muchas casi exclusivas en Galicia e incluso en España, además de los diseños propios, y enviar los pedidos a sus clientes, tanto particulares como centros educativos, la mayoría en Barcelona, Valencia y Madrid. «Uno de nuestros objetivos es ganar mercado en Galicia», recalca Carlos.

Este proyecto les ha valido el Premio a la Mejor Iniciativa Emprendedora de los PEL de la Diputación, dotado con 15.000 euros, que les ayudarán a adquirir un tercer negocio, que aún están buscando. «Tenemos dos empleados, por lo que hemos doblado la plantilla [risas] y nuestra ambición es seguir creciendo de manera saludable, con algo que comparta la filosofía de Bonicos y FresaBanana», señala Carlos. «Para emprender y criar a tus hijos necesitas una red de soporte, y aquí están nuestras familias», destaca Sara. Como padres, pueden testar los juegos que comercializan con sus hijas.