La cucaña abarrota Pontedeume

Carla Elías Martínez
Carla Elías PONTEDEUME

PONTEDEUME

JOSÉ PARDO

La villa se encuentra inmersa en la celebración de la fiesta de Las Peras

09 sep 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

«¡Moita sorte!», era el grito de guerra que se escuchaba ayer en los alrededores del muelle de Pontedeume donde un año más se celebró una de las actividades más multitudinarias de las fiestas de Las Peras. Familiares y amigos de los intrépidos valientes que se atrevieron a probar suerte en la escurridiza cucaña veían desde tierra las piruetas y saltos de los participantes. Y miles de visitantes, turistas y vecinos abarrotaron toda la línea de costa desde el puente eumés hasta el paseo portuario, y desde decenas de lanchas, para presenciar una de las actividades que consigue congregar cada año a más público en las fiestas eumesas.

«Es mucho más complicado de lo que parece porque el palo está muy engrasado y es casi imposible no resbalar», explicaba Manuel, uno de los participantes poco antes de dar comienzo la competición. Quienes consiguieron alcanzar la bandera fueron vitoreados por el multitudinario público que se divirtió con las caídas de los participantes. Resultó ganador un eumés veterano de esta prueba, Pablo Delgado. El segundo puesto recayó, explicaron desde la comisión de fiestas, en el coruñés apodado Foski. Y el tercer lugar quedó también en casa, con el eumés Iván Vázquez. Los vencedores recibieron respectivamente premios en metálico de 400, 200 y 100 euros, y este año también unos platos conmemorativos.

JOSÉ PARDO

Pero la jornada arrancaba para muchos horas antes. A primera hora, las panaderías eran los establecimientos más congregados con vecinos comprando empanadas, bollas y demás comida para celebrar uno de los días de patrón, en honor a la señora de las Virtudes. «Hoy comemos desde hace muchos años toda la familia en mi casa, y en San Nicolás en casa de mi cuñada. Son dos ocasiones en las que nos reunimos toda la familia», contaba muy apurada Maricarmen López que se apresuraba a llegar a casa para comenzar con los preparativos. El lunes el historiador Carlos de Castro fue el encargado de dar lectura al pregón de unas fiestas que se alargarán hasta el viernes con la celebración del Día da Xira.

Con el devenir de la mañana, turistas y vecinos fueron poco a poco tomando las terrazas y las calles. «Somos de Vigo pero estamos pasando unos días por la zona de Ferrol y el Eume. Al saber que había las fiestas aprovechamos para venir y por la tarde nos acercaremos a conocer las Fragas», comentaban la pareja María y Carlos Fernández, con su hijo Alberto.

Buena semana para hosteleros

Tal afluencia de gente en las calles repercute positivamente en los negocios de la villa. «De momento va bien, hay buena afluencia de gente y de turistas», comentaba Eduardo López, de El Plaza Café, ubicado en la Praza do Concello, para el que son las primeras fiestas. Otros establecimientos de la zona ponían la vista en los últimos días de las fiestas, cuando se espera el mayor aluvión de visitantes. «Nos ha afectado mucho el cambio de ubicación, antes estaba todo centralizado en la Alameda, pero aún así se nota cuando pasan los Mómaros», explicó Carlos Losada, responsable de la cervecería Casa de La Abuela. También resaltó que la afluencia se incrementa de cara al final de la semana. Desde el Concello se estima que recibirán a unos 40.000 visitantes a lo largo de las fiestas que se iniciaron ya el día 5.

JOSÉ PARDO