Transición Ecológica da el visto bueno a la recuperación de las marismas de Mera, en Ortigueira
ORTIGUEIRA
La actuación prevé retirar 48.000 metros cúbicos de material
25 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.A principios de 2023, la Demarcación de Costas de Galicia celebraba que, «después de muchos años de tramitación de expedientes administrativos», había logrado recuperar para el dominio público marítimo-terrestre más de 50 hectáreas de terreno en la ensenada de Mera, en Ortigueira, lo que le permitiría restaurar las marismas. A principios de diciembre del año anterior había adjudicado la redacción del proyecto y el estudio de evaluación ambiental, presupuestados en 156.199 euros y con un plazo de ejecución de 12 meses.
Tres años después, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico han dado el visto bueno definitivo al proyecto, financiado a través del programa europeo Life, según confirma el alcalde, el popular Valentín Calvín. El objetivo principal de esta actuación radica en «reparar el daño ambiental acumulado durante décadas en el humedal». El plan contempla la retirada de los diques, los caballones de tierra y las escolleras artificiales que dividen el humedal. «Estas antiguas barreras suman casi tres kilómetros y mantienen retenidas masas de agua estancada, impidiendo que el ciclo de las mareas limpie los fondos de la marisma», indican fuentes municipales. Para la demolición de todos estos elementos será necesario «movilizar y retirar más de 48.000 metros cúbicos de piedras, tierra y bloques de hormigón». También se derribará el complejo de puertas metálicas y de hormigón existente, «en estado ruinoso y con graves problemas de corrosión».
A mayores, al tratarse de un espacio que forma parte de la Red Natura 2000, catalogado como humedal de importancia estratégica por el Convenio Ramsar, donde se refugian y se alimentan «multitud de aves acuáticas protegidas», el proyecto incluye la regeneración de los hábitats para «frenar la degradación del suelo, oxigenar los fondos y recuperar la vegetación autóctona». Además de erradicar la flora invasora, «que se ha extendido por más de sesenta mil metros cuadrados, debido a las alteraciones del suelo sufridas en los años 80 del siglo pasado». Proliferaron las cañas, los plumeros de la Pampa y los eucaliptos.
Turismo sostenible
El Concello remarca, por otro lado, que las obras prevén «un riguroso plan de vigilancia ambiental, que monitorizará la calidad del agua, la evolución de la fauna y el estado de los sedimentos durante los trabajos». Para Calvín, este proyecto «es de enorme trascendencia, demuestra un compromiso real con la conservación del patrimonio natural y pone en valor un entorno» del que asegura sentirse «profundamente orgulloso».
«Traerá beneficios directos que van mucho más allá de lo ecológico, ya que una marisma viva y funcional es el mejor motor para el turismo sostenible y una garantía de futuro para los bancos marisqueros locales, cuya productividad depende directamente del equilibro ambiental de estas aguas», concluye Calvín.
«El proyecto es una garantía de futuro para los bancos marisqueros locales»