Ortigueira acogerá un congreso sobre el tiempo en el que Álvaro Cunqueiro vivió en la villa

Ramón Loureiro Calvo
Ramón Loureiro FERROL / LA VOZ

ORTIGUEIRA

Álvaro Cunqueiro, en una imagen tomada durante su estancia en Ortigueira.
Álvaro Cunqueiro, en una imagen tomada durante su estancia en Ortigueira. T.O.

Expertos de todo el país analizarán la huella dejada por el Ortegal en la obra del escritor mindoniense

04 mar 2026 . Actualizado a las 00:22 h.

Ortigueira acogerá en octubre —las fechas definitivas se fijarán en función de las disponibilidades de agenda de los distintos ponentes— un encuentro sobre el tiempo en el que Cunqueiro residió en la villa. Una época, aquella, con España sumida en la Guerra Civil, en la que el autor de Merlín e familia buscó refugio en la capital del Ortegal frente a quienes, por aquel entonces, en su Mondoñedo natal lo consideraban —o al menos así lo temieron él y los suyos— un escritor claramente enfrentado con el pensamiento de quienes se habían alzado en armas contra la República.

Corría el año 1936 —eran los primeros meses de la guerra— cuando Cunqueiro llegaba a Ortigueira, amparado por sacerdotes de la zona, para dar clases en una academia. Poco más tarde comenzaba a colaborar, desde allí, con la prensa falangista, de la que no mucho tiempo después, y con la ayuda de Jesús Suevos —su primer gran mentor— llegó a ser una de las firmas de referencia.

Edificio en el que se encontrtaba la pensión en la que Cunqueiro residió durante su estancia en Ortigueira.
Edificio en el que se encontrtaba la pensión en la que Cunqueiro residió durante su estancia en Ortigueira. Ramón Loureiro

«Foi un tempo fundamental»

«Cunqueiro non botou moito tempo en Ortigueira, pero ese tempo foi fundamental para el na súa traxectoria como escritor e como ser humano», señalan los responsables de Terras de Ortegal, la entidad, presidida por Manel Bouzamayor, que ya trabaja en la programación del congreso. «O que pretendemos —dicen desde Terras de Ortegal— é contar con poñentes de primeira liña para sacar ao Cunqueiro daquel tempo, ao Cunqueiro de Ortigueira, das néboas que envolven a súa figura e que ocultan a súa grandeza literaria».