«Hay menores víctimas de violencia de género, niños con infancias rotas»

En el centro constan cinco órdenes de protección a mujeres en Ortigueira, tres en Cariño, una en Cerdido y en Cedeira


ortigueira / la voz

Hace unos días se celebró la reunión anual del equipo que forma el Protocolo Municipal de Coordinación Interinstitucional contra a Violencia de Xénero del Concello de Ortigueira. Esta vez, junto al alcalde, la jueza y los representantes del Colegio de Abogados de Ferrol para este partido judicial, el centro de salud, Servizos Sociais, la Guardia Civil y la Policía Local, se sentó la nueva responsable de la unidad contra la violencia de género de la Subdelegación del Gobierno. Y las impulsoras de esta iniciativa, en marcha desde 2012, Ana Dopico, asesora jurídica y directora del Centro de Información á Muller (CIM), y Rocío Blanco, psicóloga de este servicio.

«Es una herramienta importante porque nos permite una atención más eficaz de las víctimas», destaca Blanco sobre el protocolo. «Facilita la coordinación directa entre los distintos profesionales a la hora de abordar un caso y hacer su seguimiento», abunda Dopico. En este encuentro anual y en las reuniones trimestrales del CIM con Policía Local, Guardia Civil y Servizos Sociais se plantean las necesidades, como la ausencia de juzgado de guardia en Ortigueira los fines de semana y los festivos, lo que impide remitir de inmediato el parte médico ante la sospecha de un posible caso de maltrato.

En estos años se han logrado avances. Las responsables del centro cuentan que antes, cuando una paciente con síntomas de haber sufrido malos tratos era derivada del centro de salud a Ferrol, el hospital remitía el parte médico al juzgado de guardia de la ciudad y tardaba días en enviarlo al de Ortigueira. Ahora, del centro de salud se manda directamente al tribunal ortegano. 

El ámbito educativo

Ante la existencia de «bastantes casos» de menores víctimas de violencia de género -la Ley de la Infancia y la Adolescencia, en vigor desde 2015, reconoce como víctimas a los menores expuestos a violencia de género-, se baraja la incorporación de los centros educativos en el protocolo. Dopico confirma que tanto la Fiscalía de Menores como la Policía Autonómica han solicitado informes sobre varios niños «que sufren las consecuencias» de la violencia machista. «Realmente, estamos viendo niños con infancias rotas», sentencia.

En cuanto a las órdenes de protección a mujeres maltratadas, en el CIM -que cuenta con un convenio de colaboración con los concellos de Cariño, Cerdido, Mañón y Cedeira- consta la existencia de cinco en Ortigueira, tres en Cariño, una en Cerdido y una en Cedeira. Esto no significa que no se hayan dictado más. En cualquier caso, «esto es solo la punta del iceberg», apuntan las encargadas del centro.

Constatan la existencia de «casos igual de complicados, que necesitan orden de protección, pero no la tienen; mujeres que deciden separarse de mutuo acuerdo, como si se llevaran bien con su pareja, para acabar con la situación y porque no quieren que le pase nada, no quieren que vaya a la cárcel, porque es el padre de sus hijos». Pero, en muchos casos, los episodios de violencia continúan, «y después denuncian, pero a veces no resulta creíble porque parece que es para sacar partido legal de la situación, porque antes no habían hablado de malos tratos y la separación fue de mutuo acuerdo».

«Tenemos gente que denunció y para la que no se decretó orden de protección, pero tiene teleasistencia de protección [un servicio telefónico que presta Cruz Roja, a través de un convenio entre el Ministerio de Sanidad y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP)]», abundan. «Funciona muy bien, realizan un seguimiento continuo de las víctimas; es muy importante, sobre todo en un ámbito rural como en el que nos movemos nosotros, por la escasez de medios [falta de efectivos de Policía Local y Guardia Civil] y la gran extensión, lo que dificulta el acceso a los recursos», subrayan. 

Temor a que no te crean

Estas circunstancias se suman al aislamiento y los condicionantes sociales, que mantienen a las víctimas en silencio. «Un factor importante -indican- es la aceptación social de sus parejas;, entonces ellas piensan ‘no me van a creer, dirán que me lo estoy inventando’». Blanco y Dopico aluden a mujeres educadas para «soportar y tolerar, aguantar por los hijos». De hecho, en la campaña del 25N, las mujeres de más edad evidenciaron su invisibilidad, fruto de la educación de su época. «Vimos que ahora son conscientes de ello y de los cambios sociales», subrayan.

Concienciar para prevenir

Para Dopico y Blanco no siempre resulta fácil corroborar un caso de violencia de género: «A veces necesitas varias entrevistas, no lo quieren contar, sobre todo si afecta al entorno, a los hijos, a los padres; y cuando empiezan a reconocerlo, no es por lo que estén padeciendo ellas, sino por sus hijos. Hay niños que han dicho ‘mamá, estás padeciendo malos tratos’». Buena parte de su labor va dirigida a «sensibilizar y concienciar», para prevenir, con talleres (como los del proyecto Indira, de empoderamiento, autoestima y recomposición), formación o programas que dan voz a la mujer.

En 2015, el CIM recibió un importante galardón, otorgado por la FEMP, por el trabajo de coordinación contra la violencia de género a través del protocolo que redactaron Dopico y Blanco. Pese a todo, concluyen, hay esperanza. «El tiempo ayuda [a la víctima] a recolocar su vida y la de sus hijos, en un escenario nuevo, recuperar su espacio y la tranquilidad [...], aunque suelen ser recurrentes en la atención psicológica».

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ferrol

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
6 votos
Comentarios

«Hay menores víctimas de violencia de género, niños con infancias rotas»