redacción / la voz

Catedrático de la UNED y celtista de prestigio internacional, Ramón Sainero ha jugado un papel decisivo para dar a conocer la verdadera esencia de la literatura irlandesa en lengua gaélica. Y en especial, estableciendo nexos entre la cultura hispánica y la tradición irlandesa a través del estudio de textos como el Leabhar Gabhála Éireann, el llamado Libros de las invasiones. Pero desde que pasa parte del año en Galicia, en su casa de Ortigueira o en otra vivienda que posee, en medio del campo, no demasiado lejos de la capital del Ortegal, hay algo que se ha convertido para él, en el mejor de los sentidos, en una auténtica obsesión: San Andrés de Lonxe. Acuñador de expresiones tan felices como la que identifica a Teixido con «la puerta entre dos mundos», Sainero ha querido contemplar San Andrés desde todas las perspectivas posibles, y no solo como un espacio de marcado valor simbólico y espiritual. Ahora, y ya antes de publicar el resultado de sus últimas investigaciones, adelanta que, a estas alturas, «la importancia de Teixido en la prehistoria es un hecho indiscutible, algo que nadie se atrevería a negar». «Por la fuerza de los siglos -dice el profesor Sainero-, San Andrés de Teixido es un lugar hermano de las Islas Aran, símbolo de todo lo irlandés, y de la Bretaña Francesa. Son pilares del mismo universo. No podemos entender un lugar así sin tener en cuenta que, a pesar de la distancia, lo que él nos transmite es lo mismo que nos transmiten enclaves megalíticos como el de los alineamientos de Carnac o espacios insulares como los que se abren al Atlántico frente a la bahía irlandesa de Galway».

«Pero yo no estoy hablando solo de yacimientos arqueológicos -matiza Ramón Sainero-; esos vestigios arqueológicos de los que el entorno de San Andrés de Teixido conserva, por cierto, aún bastantes más de lo que por lo general se cree. Yo hablo de la trascendencia de un lugar a lo largo ya no solo de los siglos, sino a través del milenios».

La presencia de lo legendario

«Tenemos que aprender a aceptar de una vez por todas que en las leyendas, a menudo, hay bastante más presencia de la realidad histórica de lo que por lo general creíamos -comenta, además Ramón Saineiro-. Quizás no existió Breogán, pero desde luego es innegable que existió Brigantia. Y, por poner otro ejemplo, la ciencia nos demuestra hasta qué punto hay material genético nuestro en el pueblo irlandés».

«Por todo ello -concluye el investigador-, yo pido que empecemos a darle a San Andrés de Teixido la importancia que de verdad tiene. Ya es hora de empezar a mirar un poco más lejos».

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Ramón Sainero: «Teixido es un lugar hermano de las Islas Aran y de la Bretaña francesa»