Los ganaderos vaticinan un otoño complicado por la suba «tremenda» del coste del cereal

El encarecimiento podría traducirse en un alza del precio del pienso de más de 30 euros por tonelada


ORTIGUEIRA / LA VOZ

Acostumbrados a la inestabilidad, «no meteorolóxico e tamén no económico», como remarcan, los ganaderos de la comarca afrontan el final del verano con la satisfacción de haber llenado las eras, pero con una inquietud creciente, derivada de la subida de los cereales que, «nun mes ou dous, en canto as fábricas esgoten os que teñen almacenados», se traducirá en un encarecimiento de los piensos, uno de los pilares de la alimentación del ganado, en especial en las explotaciones lácteas. «A ver como se capea este temporal porque o prezo do leite non parece que se vaia mover, aínda que se fala de que no inverno subirá pola pouca produción noutros países, pero de momento, nada», comenta el ortegano Andrés Saavedra.

Según las cifras que maneja, el maíz ha pasado de 177 a 207 euros por tonelada; la soja, de 290 a 360; y la colza, de 211 a 250. «Está disparado [...], e os pensos van subir entre 25 e 30 euros a tonelada, e metendo subprodutos, non só materias primas [por la elevada subida del cereal]. Se consumes unha media de cen toneladas ao ano, terás un aumento do gasto duns tres mil euros», concluye.

Sin margen de maniobra

Los ganaderos se quejan del «nulo» margen de maniobra con que gestionan sus granjas. «Cando teñas que pagar máis o penso, chamas á industria para que che suba o leite», ironiza Eliseo Cebreiro. Saavedra lo resume así: «Se á fábrica de penso lle soben o cereal 40 euros por tonelada, repercútello ao gandeiro e gaña o mesmo; e eu a quen llo repercuto. Temos a imposición de ambos lados, do prezo do leite e do cereal».

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