El covid-19 recorta a menos de la mitad las plazas en los albergues del Camino

El de Pontedeume prevé reabrir el próximo 1 de julio y el de Neda ha anunciado que no reanudará su actividad mientras no tenga «instrucciones claras» de la Xunta

La escasez de plazas en los albergues públicos llevará a los peregrinos a alojarse en establecimientos situados cerca de la ruta, como la pensión que comanda Lourdes Maragoto en Neda
La escasez de plazas en los albergues públicos llevará a los peregrinos a alojarse en establecimientos situados cerca de la ruta, como la pensión que comanda Lourdes Maragoto en Neda

ferrol / la voz

La Xunta ya ha fijado una fecha concreta para la reapertura de los albergues que dan alojamiento a los peregrinos de las distintas rutas jacobeas en el calendario de la «nueva normalidad». Será el 1 de julio, pero en la comarca de Ferrolterra, el Concello de Neda ha anunciado que de momento no puede garantizar que el albergue situado en la desembocadura del río Xuvia -propiedad de la Xunta, pero con gestión municipal- reanude su actividad en esa fecha. «Tenemos la voluntad de abrirlo, pero no lo haremos mientras no tengamos una comunicación oficial de la Xunta con instrucciones claras sobre las medidas que debemos adoptar, porque siempre va a prevalecer el interés sanitario», apunta el alcalde de Neda, Ángel Alvariño.

Además de este alojamiento, en la comarca solo funciona otro albergue público para peregrinos. Está situado en Pontedeume, es de titularidad municipal y el Concello tiene previsto abrirlo el 1 de julio, aunque, eso sí, reduciendo al 50 % su capacidad, como marcan las normas de seguridad impuestas por la comisión organizadora del Xacobeo 2021. De disponer de veinte plazas pasará a ofrecer solo diez, que se vendrán a sumar a las otras diez que se ofertarán en Neda una vez el albergue reabra sus puertas. El alojamiento situado en Xuvia cuenta con 28 plazas, pero podrá ofrecer solo diez, porque con catorce -que sería el 50 %- no se cumpliría la distancia de seguridad de 1,5 metros que hay que guardar para prevenir los contagios.

De esta forma, las 48 plazas que suman en conjunto los dos albergues se verán reducidas a solo 20 este verano a causa del covid-19.

Medidas

Adolfo Picos, miembro de Protección Civil y encargado de la atención al peregrino en el albergue de Neda, explica que los protocolos del covid-19 no solo afectarán al aforo de las instalaciones, sino también a su funcionamiento. La cocina del albergue quedará clausurada, no habrá folletos ni publicaciones turísticas a disposición de los caminantes y los cuartos de baño solo podrán ser utilizados por dos personas a la vez, siempre y cuando puedan mantener la distancia de seguridad. Además, los caminantes no podrán hacer su entrada en el albergue en cualquier momento del día (antes funcionaba un sistema para que los peregrinos dispusiesen de las llave mediante una caja de seguridad con un código), sino que tendrán que hacerlo en el horario que establezca el Concello 

En los últimos años, el albergue de Neda ha sido atendido por miembros de Protección Civil, pero el alcalde ha anunciado que la intención es que, a partir de ahora, lo hagan profesionales. De hecho, el Concello ha obtenido una ayuda de la Diputación para asignar al albergue un técnico en Turismo. Ángel Alvariño también reivindicó un mayor apoyo de la Xunta, puesto que, aunque el Concello está «encantado» de gestionar el albergue, los ingresos que obtiene por ello no llegan para cubrir los gastos.

«La gente empieza a llamar, pero con miedo y con mucho recelo»

Con el recorte de plazas en los albergues públicos es probable que los peregrinos eleven la ocupación en los hostales y hoteles de la zona, pero Lourdes Maragoto, de la pensión Maragoto de Neda, no se muestra optimista. «Algo lo notaremos, pero no creo que eso compense las anulaciones que ha habido por el covid-19. Las previsiones eran muy buenas y todo apuntaba a que este verano íbamos a tener todo lleno, pero ahora vemos el panorama bastante negro», dice Maragoto.

«La gente empieza a llamar, pero con miedo y mucho recelo y siempre interesándose por las condiciones de cancelación, porque temen tener que anular por un rebrote», advierte. De momento ya tiene algunas reservas para julio y agosto y hasta hay quien  ya le pide habitación para el  verano del 2021, tras haber decidido posponer la ruta que tenían prevista para este año. «Cuando aquí aún no nos habíamos confinado ya me llamó un peregrino de Taiwán para anular, porque allí ya estaban sufriendo la pandemia», cuenta la hostelera.

«Con el riesgo de contagio todavía ahí, sin vacuna y con la Merkel diciéndole a los alemanes que no vengan a España lo tenemos complicado», dice compungida Maragoto, al tiempo que señala que los germanos, junto con los italianos y portugueses, son los extranjeros que más frecuentan la ruta inglesa.

«De momento solo atendimos a un peregrino»

Jorge Medina atiende a turistas y peregrinos en la oficina del muelle de Curuxeiras
Jorge Medina atiende a turistas y peregrinos en la oficina del muelle de Curuxeiras

Jorge Medina recibe a los caminantes en la Oficina de Atención al Perergrino de Curuxeiras

La Oficina de Atención al Peregrino del puerto reabrió sus puertas el pasado lunes, pero en los dos primeros días de funcionamiento apenas ha recibido visitas. «De momento, solo atendimos a un peregrino, que era de Bilbao, pero sí que estamos recibiendo bastantes llamadas de gente que está planeando hacer el Camino en julio o agosto y nos llaman para saber cuándo estarán abiertos los albergues de esta zona o si disponemos de credenciales», explica Jorge Medina, informador de la oficina. «La mayoría de los caminantes que se deciden por esta ruta lo hacen porque no está tan masificada o porque son personas que ya hicieron otros caminos y tienen mono y quieren repetir», añade.

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