Aquellos veranos en moto por Narón y la ría de Ferrol: «Vespas, Lambrettas y amigos de 20 años»
NARÓN
Las Scooters en «buen estado de revista» para ir a bailes y romerías, tal y como las recuerdan Fernando Masafret y Enrique Vizoso
06 jul 2026 . Actualizado a las 21:04 h.Verano, diversión, motor, emoción, chapuzón... Podríamos seguir rimando y enumerando conceptos estivales hasta el infinito. Entre las estampas más bonitas de los meses soleados por la ría, figuran los desfiles de chicos y chicas sobre motos como recuerda el cronista Fernando Masafret. «Dado que Ferrol fue reducto de yincanas, exposiciones motorísticas y conductores que más parecían trapecistas sobre dos ruedas; podemos generalizar que esta ciudad y Narón, como focos principales de Scooters (Vespas y Lambrettas) además de motos de mayor cilindrada, en aquellos años 60 y 70 fueron punto de encuentro para las aventuras de amistades propias de la juventud».
Enrique Vizoso, motero de pro, le confiesa a Masafret que «ocasionalmente quedábamos de dos en dos, amigos o con parejas, y pululábamos por los alrededores y hasta kilómetros de distancia... a veces más de lo pensado». Tantas idas y venidas con olor a gasolina (no solo en verano sino durante todo el año) «traían consigo, además de la subida presupuestaria, papar chaparrones veraniegos, llegadas de horarios no calculados, acampadas en Chamorro con recientes nevadas». Continúa contándole Vizoso a Masafret que «el que más y el que menos tendrá sus buenos recuerdos de estos rodamientos y quedadas con amigos y hasta con novietas».
Las horas volaban
Gracias a este medio de locomoción, «se creaban círculos de amistad tanto en época estival como invernal». Semejante devoción por el asfalto «suponía con gusto tener dichas Scooters en buen estado de revista por si se acudía a un baile o romería de la comarca». Y en esas tournées, «las horas del día parecían volar y ya no digamos si aparecía una avería imprevista y estabas a un buen lote de kilómetros».
Concluye Masafret, acompañado de Vizoso, que «esta comarca fue cuna de buenos motoristas, se demostraban las destrezas en la Plaza de España o en cualquier otro lugar y se dejó sello de habilidad de reuniones motorísticas de veinteañeros, muchos ya en el recuerdo». En esas citas para las proezas «con una Scooter lo mismo andabas sentado que de pie y lo pasábamos igual de bien con o sin baile». O como cantaban los chicos de La Granja: «Qué rápidas son todas las motos blancas, van al mismo lugar, qué bien se lo pasan».