Locura motera en Narón: «La concentración de este año fue apoteósica»

A. F. C. NARÓN / LA VOZ

NARÓN

Os Fojeteiros baten marcas, con 650 inscritos y más de 1.500 vehículos en el desfile de fachos

08 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

«Es demasiado, la concentración de este año fue apoteósica», repetía Luis Bouza el sábado en el paseo de Xuvia, abarrotado de vehículos de dos ruedas. Y ayer insistía: «Este año ha sido un éxito total, y en todo: batimos récord de inscritos (650), el sitio es idóneo, cada vez viene más gente, el Concello [de Narón] nos apoya mucho, nos da muchas facilidades (porque también damos vida al pueblo)... y hemos estado 170 personas del motoclub trabajando estos días, en seguridad, cocina, barra, inscripciones, rutas...». El presidente de Fojeteiros se mostraba pletórico antes de la última comida, la del domingo, con 850 personas a la mesa para dar cuenta de los langostinos y el lomo adobado del menú. En la cena del sábado tocó churrasco, un banquete merecido tras un día muy intenso, con más de mil motos rugiendo por la comarca, en ruta desde Narón hasta Ortigueira y Cedeira, «y más de 1.500 en el desfile de fachos».

En esta edición, la 19 (en realidad, la concentración comenzó hace 21 años, pero se suspendió en dos temporadas por la pandemia), «vino gente de Aranda de Duero, Huelva, Asturias, Madrid, Ponferrada, Tui, A Guarda, Pontevedra, Alfoz, Ourense... de todos lados», destaca Bouza. Muchos rodaron ayer por la mañana hasta As Pontes, después de un sábado de llenazo en el paseo naronés, entre los moteros —«cada vez más mujeres»— y el público que se acercó a curiosear y a gozar de la exhibición de trial, con el Spartan Bike Show de los valencianos Víctor Palomares y Ferrán Gonzalo. La animación siguió con la charanga Mekánika Rolling Band, puro ritmo para a tarde en la carpa del paseo de Xuvia. Además del mercadillo motero, que ya se abrió el viernes, con el grupo Assia y el DJ Brunokavi en la velada.

El trabajo del motoclub, que ronda los 250 socios, comenzó el jueves (con el montaje de la carpa ya llevaba días la empresa) y este lunes, varios volverán a coger día de vacaciones para poder recoger y acabar la faena. «La moto engancha mucho —constata Bouza—, es muy familiar, haces amistades, somos muy compañeros... por eso apoya tanto la gente, porque el ambiente es muy sano».