La gran aventura del Rali de Narón: «Con tramos espectáculo y pistas sin asfaltar»
NARÓN
Moncho Padín organizó esta gran cita desde la primera hasta la última edición
31 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.A estas calurosas alturas del año, la ría tendría que celebrar el siempre apasionante Rali de Narón. Llegaría a su 38 edición, pero solo la rozó con los dedos a pesar de «ser el evento más antiguo celebrado por el Concello». Así lo indica el cronista Fernando Masafret, que este domingo trae esta cita histórica junto a Moncho Padín Freire: el hombre que lo organizó desde la primera hasta la última carrera. A lo largo de casi cuatro décadas, la aventura circuló (sobre todo al principio) por «tramos espectáculo y pistas sin asfaltar». Pero en el presente año no se celebró «por la tardanza en cobrar subvenciones y tener que adelantar nosotros el dinero».
¿Cómo empezó todo? «Por la fiebre del automovilismo, en los últimos meses de 1984 hicimos una asociación deportiva con ánimo de participar en las pruebas que se realizaban en Galicia», recuerda Moncho Padín. Primero se montó el Siroco Team Narón con tres equipos: uno con Germán Castrillón y Fernando Padín (hermano de Moncho), el segundo con Constantino Cao y el propio Moncho, el tercero con el recordado Juan Carlos Padín (hermano de Fernando y Moncho) y Alberto Sixto. Y en 1988, «nos dejamos liar por la Federación Gallega de Automovilismo para hacer un campeonato por pistas que no estuviesen asfaltadas». Así nació el Rali de Narón, en abril de 1988. De la junta directiva fundadora de 1984 quedan en activo Antonio Sueiras (actual presidente), Fernando Padín y Moncho Padín.
La sede fue la plaza del antiguo Concello, en Xuvia, con una participación de 25 coches ese primer año. El tramo circuló ante la antigua piscina de verano, «un tramo espectáculo que atraía a mucha gente por su buena ubicación». Antes de ese último recorrido, Moncho se iba «a la ducha para estar más visible en la entrega de trofeos final y rezaba para que no pasase nada, por la cantidad de gente y porque todo era llano (no había sitios elevados para estar de forma segura)».
Nunca hubo atropellos, solo se registró el incendio de un vehículo en 1989 tras un vuelco antes de la meta: con daños para el piloto y el copiloto (era un Lancia comandado por Magdaleno y Campos). A partir de 1993 ya fue complicado organizar circuitos de tierra, y la organización se metió en el Campeonato de Ralis de Asfalto. Entre 2021 y 2024 se incluyeron en la Copa de España.
De los 52 fines de semana, los que eran pilotos se tiraban 30 fuera de casa. Moncho llegó a avalar la competición con créditos personales, siempre tuvo el apoyo de su mujer Toñi. «Y al final tiré la toalla porque nadie cogió el timón, aún así espero seguir disfrutando del rali del lado aficionado», concluye Moncho con ganas de mil aventuras más.