Las grandes superficies se preparan para el aluvión de clientes de la desescalada en el área de Ferrol

NARÓN

Aspecto que presentaba este martes a última hora de la mañana el centro comercial y de ocio Odeón
Aspecto que presentaba este martes a última hora de la mañana el centro comercial y de ocio Odeón JOSE PARDO

Odeón reforzará la vigilancia el fin de semana para evitar aglomeraciones

24 feb 2021 . Actualizado a las 23:27 h.

El comercio saluda la llegada de la desescalada. Y en las grandes superficies se preparan para el aluvión de clientes que se prevé que pueda llegar a partir del viernes desde, casi, todos los confines de la comarca, con la apertura de las fronteras municipales y el retorno de la actividad a los centros comerciales los fines de semana. Cómo responderá el público, tras semanas, en algunos casos meses, de aislamiento territorial, es una incógnita, pero todo apunta a un desembarco importante que obligará a extremar las precauciones.

Lo saben en el Centro Comercial Odeón, de Narón, principal polo de compras y ocio de la zona. Su gerente, Cristina Imaz, avanza que de cara al fin de semana se preparan medidas como el refuerzo de la seguridad. «Estamos encantados de que abran, porque nuestro público objetivo pertenece a toda el área sanitaria», expresa. Pero, advierte, «no tiene que venir todo el mundo el viernes o el sábado». Aún en el caso de que se produjese una gran afluencia, Odeón está preparado para evitar problemas.

El centro comercial está dotado de un sistema de aforo que mide automáticamente el número de personas que se encuentran en su interior. Con la restricción del 30 %, pueden estar de forma simultánea 2.720 personas, cuando su capacidad real supera las 8.000. Y se impide el acceso de más clientes cuando se alcanza el 90 %. Imaz matiza que esa mayor vigilancia se hará, sobre todo, para informar. Y que también se hará una campaña por redes «para que la gente se sienta informada y no tenga necesidad de presentarse aquí el viernes a las diez de la mañana», indica.

La gerente confía en que el retorno de clientes se reparta a lo largo de los días. Y recuerda que continúan vigentes otras restricciones, como que están prohibidas las estancias en los pasillos, solo el ir y venir hacia las tiendas.

No obstante, defiende que hasta ahora la clientela «ha sido correcta» y que «viene, compra y se va», no como el ambiente precovid, «que se venía mucho a pasear y era más centro de reunión». Ahora, estima, es «una prefase» de una suerte de normalidad.

Parque Ferrol

La imposibilidad de desplazarse fuera del límite del área sanitaria detendrá la fuga del consumo hacia otras ciudades, como la cercana A Coruña. Así que los vecinos tendrán que saciar sus ganas de compras en los establecimientos locales. «Expectativas, todas», resumen desde Parque Ferrol, porque «todos los comerciantes estaban deseando abrir y empezar otra vez la actividad comercial normal. Pero veremos cómo responde el público: no sabemos si va a haber un gran aluvión o si la gente estará más retraída y se queda en casa». En todo caso, recuerdan que en mayo se articuló la campaña A dos metros de ti, que se mantiene con todas sus medidas de control de aforo, de distanciamiento social y desinfección: «Nunca hemos dejado de ser muy estrictos con este tema, para que el cliente se sienta seguro». Y se está a la espera de lo que dicte el DOG por si se requiere tomar alguna medida de adicional.

En Alcampo, desde su departamento de comunicación se traslada que se afronta esta nueva fase con «normalidad absoluta, con los equipos provisionados como siempre» y con las medidas de seguridad que ya están implantadas.

Cristóbal García Nores, presidente del Centro Comercial Aberto Ferrol-A Magdalena

«Es un pequeño alivio, estábamos asfixiados»

R.P.P.

El pequeño comercio fía su futuro a corto plazo al inicio de una desescalada que puede convertirse en su salvavidas. «Es un pequeño alivio, porque estábamos asfixiados», valora el presidente del Centro Comercial Aberto Ferrol-A Magdalena, Cristóbal García Nores. «Todo hace daño, y cerrar a las seis de la tarde hizo mucho, pero lo que nos estaba matando eran los cierres perimetrales», expresa. Y ahora aguardan al viernes para comprobar si, efectivamente, la situación «comienza a mejorar lentamente». No obstante, reprocha que «cuando es para confinar lo anuncian a las seis de la tarde y es para las ocho y cuando es para esto, haya que estar cinco días esperando, pero bueno, es así». Y el sector lo afronta, dice, «con ilusión y con ganas». Porque además, admite, la reapertura coincide en buena época: «Terminando los últimos coletazos del invierno, con las últimas rebajas, y preparando ya la nueva colección de primavera. Es un buen momento para arrancar». Y con la mirada puesta en próximas medidas: una mayor apertura de la hostelería y las ayudas de la Xunta, «que al comercio nos está dejando un poco de lado, que dejan fuera a la mayoría, porque exigen unas pérdidas superiores al 45 %, y con esas pérdidas ya no existes», y del Concello, «que llegan siempre con retraso», critica.

Seguir leyendo