«Me daba pena que los niños no pudieran acudir a clase en bici»

En el CEIP A Solaina formó un equipo del que salió un ambicioso proyecto de educación vial en Narón


narón / la voz

Con Marita del Río (Ferrol, 1945) empezó todo en materia de educación vial en Narón, dijo la alcaldesa, Marián Ferreiro, esta semana en Bruselas. Maestra desde los 15 años -«daba pasantía»-, se jubiló en 2010 y durante su última década en activo, desde el colegio de A Solaina, impulsó el germen de un ambicioso proyecto. «La seguridad vial empezaba a tener eco en la sociedad y pensaba ‘qué pena que los niños no puedan ir en bici a clase’, porque se formaba un colapso de coches en la entrada. Venía un policía local [Pedro Caneiro] a controlar la salida, entusiasta de la bici; mandaron un licenciado en INEF [Simón Cabarcos] de apoyo al centro [ella se había especializado en educación física] y yo le daba vueltas a la idea de la bici», relata.

Todo surgió sobre el año 2000. «Con Simón, que tenía muchísimas ideas, y Marcelino, otro profesor, comenzamos a trabajar. Dibujamos en el suelo del colegio, con cinta adhesiva, zonas de entrada, de prohibido el paso, rotondas... Conseguimos chalecos reflectantes para los jefes de grupo y los niños lo cogieron con entusiasmo. Después pintamos el patio de recreo, con juegos simulados...». En seguida se inició la «lucha» para conseguir apoyo del Concello -al principio, reacio, y con el tiempo, entregado a la causa-; Mapfre les facilitó un circuito para el patio y Marita y su equipo idearon una salida anual en bici de los escolares del municipio. «Íbamos todos, niños y profes. Nos ayudaba Protección Civil y un grupo de motoristas», destaca.

Más tarde surgieron las rutas por el barrio, que acababan con los niños exponiéndole al alcalde las carencias. Entretanto, cada vez acudían más escolares en bici, los guardias municipales vigilaban los accesos y en el patio colocaron un semáforo automático, que regulaba el tráfico de los triciclos de los pequeños de tres años. «A veces se estropeaban y si estaba en rojo allí se quedaba el niño... Eso era lo que queríamos, concienciarlos, educar». Pelearon hasta lograr ayuda del Concello para comprar un circuito. «Iban todos los niños a los karts, desde tres años, durante el curso, y venían de otros colegios, encantados». No tardaron en llegar los premios por aquel trabajo duro, al que también se sumaron madres. «Funcionó bien, despertó entusiasmo, luchamos y el Concello lo asumió, y ya siguieron, pero el mérito fue del equipo, no mío».

«En las salidas en bicicleta, iba de guía explicándoles la historia y curiosidades a los escolares»

a. f. c.

¿Qué hace una doctora en Historia en un equipo de seguridad vial? Marita del Río elogia la figura de Anabel Bello Platas (Ferrol, 1976), auxiliar de archivo en el Concello de Narón, dentro de ese grupo que un día apostó por que los colegiales se subieran a la bicicleta. «Empecé a trabajar con ellos en 2008, cuando entró Pedro [Caneiro] sacábamos a los niños en bici y yo les contaba la historia y las curiosidades del monasterio de O Couto, del pazo Libunca... Como una guía turística», cuenta. Anabel cubría así la vertiente cultural de un proyecto que caló y no ha parado de crecer. También coordinó la edición del libro A enerxía do planeta, en 2010, con textos de escolares de todo el municipio. «Conocía una obra de Juan García Niebla, un profesor fusilado en 1936, con las redacciones que hacían sus alumnos cuando los sacaba a caminar. No podía reeditarlo y se me ocurrió proponérselo a Educación Viaria, e hicieron lo mismo nuestros niños, intercalamos sus textos y los de García Niebla», comenta. Pero Anabel, además de transmitirles a los niños la leyenda de Pena Molexa o la historia del castro de Eiravedra, también ha preparado bocadillos o ha escrito el guion para un vídeo. «El proyecto es muy bonito y ayudas en lo que puedes», resalta.

Seguir leyendo

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ferrol

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

«Me daba pena que los niños no pudieran acudir a clase en bici»