El vandalismo vuelve a dejar su huella en el parque Aquaciencia

El destrozo de cuatro máquinas del jardín didáctico es la última herida que exhibe uno de los espacios públicos más mimados de la ciudad

.En la imagen, una de las máquinas de Aquaciencia que han sido precintadas tras el ataque de los vándalos
En la imagen, una de las máquinas de Aquaciencia que han sido precintadas tras el ataque de los vándalos

la voz

No vive en Ferrol, es vecina de Narón, pero a Rosa le encanta pasear con su perro bajo los árboles del Reina Sofía siempre que puede. «Este parque me transmite mucha paz y, además, me parece que está muy cuidado, por eso me da mucha pena que haya gente que encuentre placer haciendo pintadas o rompiendo el mobiliario, porque todos hemos hecho alguna gamberrada alguna vez, pero no de este calibre: destruir por destruir no tiene perdón», apunta ante una de las pintadas dejadas por los vándalos en el parque municipal.

A Rosa no le falta razón, porque aunque se trata de uno de los espacios públicos más mimados de la ciudad -con servicio diario de limpieza y jardinería-, la falta de civismo ha conseguido hacer mella en algunos rincones de su anatomía. La última de estas heridas la sufrió el parque Aquaciencia hace pocas semanas, cuando fueron destrozadas cuatro de las máquinas con las que el área didáctica muestra las propiedades del agua: la bomba peristáltica, la fuente de Herón, los vasos comunicantes y, por último, el transbordador, que quedó inutilizado después de que los vándalos rompiesen la cuerda que servía para desplazar la plataforma flotante.

«Fueran quienes fueran los que aquella noche se colaron en el parque está claro que sabían muy bien lo que hacían y provocaron los daños a conciencia», asegura uno de los empleados del parque. «Lo peor es que no es la primera vez que ocurre, ni tampoco la segunda, ni la tercera», se lamenta a su lado un compañero.

Ya fuera del jardín didáctico, en la zona más baja del Reina Sofía, los jardines que rodean la famosa fuente Wallace exhiben otros zarpazos no tan recientes del vandalismo: algunos bancos rotos, muchas pintadas y dos pedestales sin dueño en el conjunto de bustos de personajes ilustres que rodean el estanque. La escultura que falta desde hace más tiempo es la de Bello Piñeiro, mientras que la segunda en caer de su pedestal fue la de Concepción Arenal, «decapitada» por unos gamberros en el verano del 2015.

.Algunos bancos del parque están rotos y otros han sido objeto de pintadas
Algunos bancos del parque están rotos y otros han sido objeto de pintadas

Sin vigilancia nocturna en el recinto, algunos vecinos achacan estos destrozos a los jóvenes que algunos fines de semana se reúnen en los jardines del Reina Sofía para hacer botellón, aunque desde la Policía Local aseguran que el parque no se encuentran entre las zonas más castigadas por este fenómeno ni tampoco por los actos vandálicos.

Soluciones

Frente a las cicatrices provocadas por los vándalos, los vecinos exigen una cura urgente. Y, desde el gabinete de comunicación del Ayuntamiento, anuncian que ese ansiado remedio ya está en camino: «El Concello ya habilitado las partidas necesarias para reponer las máquinas de Aquaciencia; los bustos de Bello Piñeiro y Concepción Arenal se encuentran a buen recaudo y próximamente serán devueltos a los pedestales en los que estaban; y en lo que se refiere a las pintadas, la hidrolavadora de Urbaser se ocupará de borrarlas en cuanto sea posible».

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