Prohíben a una madre de Narón acercarse a su hija de 16 años, a la que tiró al suelo y le dio puñetazos y patadas

Carmela López FERROL / LA VOZ

NARÓN

También se impone a la mujer la pena de 56 días de trabajos en beneficio de la comunidad

03 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Una vecina de Narón no podrá comunicarse con su hija de 16 años ni acercarse a menos de cien metros de ella durante un año. Así se establece en una sentencia condenatoria dictada por la magistrada-juez del Penal número 1 de Ferrol, a través de la que también se impone a la mujer la pena de 56 días de trabajos en beneficio de la comunidad.

Los hechos que la juzgadora considera probados ocurrieron entre el 27 de septiembre y el 1 de octubre del presente año, en el domicilio que la mujer comparte con sus hijos y otros parientes.

Sobre las tres de la tarde de un día indeterminado comprendido entre las fechas antes apuntadas, se produjo una disputa en el curso de la cual la madre agarró del pelo a la menor y la arrojó al suelo, donde le propinó patadas y puñetazos. La joven resultó con lesiones apreciables a simple vista, pero no solicitó asistencia médica.

La lesionada y su representante legal renunciaron a toda indemnización que pudiera corresponderle.

Por estos hechos, mediante un auto dictado el 7 de octubre pasado, se prohibió cautelarmente a la madre aproximarse a la persona, domicilio y centro de estudios de la hija, así como comunicarse con ella por cualquier medio. Esta media se mantiene en vigor ahora en la sentencia.

En el juicio, la acusaba había negado no solo haber agarrado del pelo y golpeado a su hija, sino incluso haber mantenido una discusión con ella en las fechas señaladas, pero en la fase de instrucción sí había admitido la existencia de una discusión en presencia de otros familiares. En ese momento había argumentado que la disputa estaba motivada porque quería retirarle el móvil, a causa de su comportamiento.

Ratificación en el juicio

La menor, por su parte, se ratificó con persistencia en el plenario en lo ya expuesto en sede instructora, en el sentido de que había sido agredido de la forma antes expresada y que resultó con moratones y un corte en un labio.

Un tío de la víctima corroboró lo manifestado por ella, añadiendo que él mismo había golpeado a su hermana para separarla de la menor.