Monfero

Ramón Loureiro Calvo
Ramón Loureiro CAFÉ SOLO

MONFERO

El monasterio de Monfero, una de las grandes joyas arquitectónicas de Galicia, continúa a la espera de su restauración.
El monasterio de Monfero, una de las grandes joyas arquitectónicas de Galicia, continúa a la espera de su restauración. Ramón Loureiro

Uno de cada tres monasterios españoles, condenados al abandono y al saqueo, hace ya casi dos siglos, por la desastrosa Desamortización de Mendizábal —una medida, la desamortización, que ni siquiera consiguió el objetivo de poner más tierras al alcance de los campesinos, porque quienes trabajaban esas tierras por lo general no tuvieron con qué comprarlas, mientras que los latifundistas, que sí tenían dinero de sobras, aprovecharon la ocasión para seguir engrandeciendo sus propiedades—, está hoy restaurado. Un tercio que habla bastante bien de un país, el nuestro, que sabe amar y proteger el patrimonio, aunque tan a menudo se diga lo contrario. Pero en estas circunstancias, y dicho esto, a uno no le queda más que seguir preguntándose, tristemente, por qué Monfero —el monasterio de Santa María de Monfero, quiero decir— sigue estando abandonado.

Todos somos conscientes de que a ninguna Administración pública le sobra el dinero. Y de que, además, administrar lo que es de todos requiere (aunque algunos lo olviden con cierta frecuencia) prestar mucha atención a lo que verdaderamente es el bien común, dando prioridad en todo momento a lo más necesario. Pero algunos estamos plenamente convencidos de que rehabilitar el monasterio monferano no solo daría una alegría a quienes amamos la historia y el arte, sino que sería muy beneficioso, además de para la comarca del Eume, para Galicia entera.

Que ese tesoro esté cada vez más deteriorado es malo para todos. Y olvidar de dónde venimos... es demostrar que ni siquiera sabemos a dónde vamos. Al monasterio de Monfero hay que salvarlo.