La fragata F-101 afina la nueva estrategia naval de la Armada

FERROL CIUDAD

En la imagen, la Álvaro de Bazán en plena navegación.
En la imagen, la Álvaro de Bazán en plena navegación.

La Álvaro de Bazán, con base en Ferrol, abre camino para operar en el Indo-Pacífico

04 oct 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La fragata Álvaro de Bazán (F-101) navega ya de vuelta a su base en Ferrol, a la que llegará a mediados de este mes tras casi medio año fuera. Ha protagonizado un despliegue que, en buena medida, responde a las nuevas líneas estratégicas de la Armada española en respuesta a la situación geopolítica mundial actual.

 ¿Por qué ha respondido a esas nuevas líneas estratégicas?

Por dos motivos. El primero, porque ha protagonizado un despliegue largo en aguas lejanas, algo que se prevé cada vez más habitual. En segundo término, porque ha operado en el Pacífico. En el documento Armada 2050, rubricado por el almirante jefe del Estado Mayor de la Armada (Ajema), Antonio Piñeiro Sánchez, se dejan claros varios aspectos que explican este cambio de escenario. En concreto, indica: «Se está produciendo un desplazamiento del centro de gravedad económico mundial hacia el Indo-Pacífico, donde el mar ganará relevancia y será necesario actuar en el marco de coaliciones internacionales».

¿Y es importante que el operativo fuese largo?

Sí. En el mismo documento citado se indica que en la actualidad, las Armada española, al igual que otras potencias marítimas de todo el mundo, enfrenta un desafío continuo, ya que la estrategia de defensa naval evoluciona y ya no se limita a una misión específica; está diseñada «para un esfuerzo sostenido y adaptable a las realidades cambiantes».

¿Cuál fue el primer ejercicio en el que participó en Estados Unidos?

El Rimpac 2026, un macroejercicio naval organizado por Estados Unidos. Y ahí marcó un hito. Entre otras muchas tareas, el 17 de julio contribuyó con el lanzamiento de un misil Harpoon al hundimiento controlado del USS Peleliu, un antiguo buque de asalto anfibio de la clase Tarawa, dado de baja y fuera de servicio desde marzo de 2015 por la US Navy. La fragata realizó este ataque con fuego real sobre ese blanco a la deriva en coordinación con el buque japonés Kongo. Fue un éxito.

¿Y el segundo?

Más importante todavía. En las maniobras multinacionales, también organizadas por Estados Unidos Pacific Dragon, la Álvaro de Bazán actuó como buque de mando en un escenario de defensa antimisil, embarcando al comandante del Destroyer Squadron 31 de la Marina de los Estados Unidos y a todo su Estado Mayor. La Armada destacó al respecto que este ejercicio ha permitido a las unidades adiestrarse en escenarios de elevada complejidad, perfeccionando procedimientos de detección y seguimiento de amenazas, el intercambio de información táctica y la actuación coordinada dentro de una arquitectura multinacional de defensa aérea y antimisil, coordinando sensores y sistemas de mando y control. Una tarea compleja que, de nuevo, permitió demostrar las capacidades de las fragatas de la serie F-100, dotadas con el avanzado sistema de combate Aegis.

¿Cuál ha sido su última tarea?

El ejercicio multinacional Unitas, organizado por la Marina de Guerra de Perú, también en aguas del Pacífico. Las unidades se desplegaron para ejecutar operaciones de guerra antisubmarina y defensa antiaérea. Entre las misiones destacadas figuró un ejercicio de hundimiento controlado del antiguo buque peruano Eten, donde la fragata ferrolana demostró la eficacia de su montaje principal de cinco pulgadas como paso estratégico previo a un simulacro de asalto anfibio.

¿Cuándo está previsto que arribe a su base?

La Álvaro de Bazán zarpó de Ferrol el pasado 12 de mayo. Si no se producen imprevistos, será durante la segunda mitad del presente mes de octubre cuando llegue de nuevo a la ciudad naval con la misión cumplida.

El Serviola marca un hito en Trípoli

Por otro lado, el patrullero P-71 Serviola, con base en Ferrol, ha participado en las maniobras SeaBorder 26, desarrolladas en aguas próximas a la costa de Libia junto a unidades de los países participantes en la iniciativa 5+5. Tal y como ha informado la Armada, el ejercicio tiene como objetivo «reforzar la interoperabilidad entre las fuerzas participantes y contribuir a la seguridad y cooperación en el Mediterráneo».

Durante su participación en Sea Border 2026, el Serviola ha realizado además una escala en el puerto de Trípoli, donde recibió al embajador de España en Libia. Esta visita tiene un significado especial al tratarse de la primera escala de un buque de la Armada en Trípoli desde 2010. La presencia del Serviola en estos ejercicios, subrayan desde Defensa «refleja el compromiso de la Armada con la cooperación internacional y la seguridad marítima en el Mediterráneo».