El Campus de Ferrol se suma a la historia de esta niña con Síndrome de Rett con el diseño de un bipedestador
14 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La historia de Julieta continúa. La niña con Síndrome de Rett por la que todo Ferrol se volcó en solidaridad, el 19 de abril, con el evento Bailando con Julieta sigue superando los retos de su enfermedad acompañada por los que aparecen en su camino y deciden ayudarla con lo que pueden aportar. El 19 de abril la ciudad le apoyó con el baile. Hoy, el Laboratorio de Ingeniería Mecánica de la Universidade da Coruña, colabora con la creación de un bipedestador de paseo adaptado a sus necesidades. Y dos voluntarias, con el toque fashion para el prototipo: el estilo no puede faltar.
Todo comenzó con una entrevista. En un programa nacional sobre discapacidad, la directora Mar Dorrio entrevistó por llamada a Lucía García, madre de Julieta. «Conectamos mucho y teníamos que conocernos, así que quedamos a tomar un café», Lucía compartió que tenían que aprovechar que ambas vivían en Ferrol. Dorrio le informó de los distintos proyectos que llevan a cabo en el laboratorio de biomecánica del Campus e iniciaron el contacto con sus investigadores. Desde ese día, comenzó una cadena de favores que llevaron a Julieta a acudir ayer a la última prueba de su bipedestador, el cual le traerá muchas facilidades .
Javier Cuadrado, coordinador del grupo de investigación, explica cómo afrontaron el reto: «Le contamos lo que hacíamos en biomecánica y a Lucía se le ocurrieron varias ideas». Decidieron acompañarlas a varias sesiones de rehabilitación de la niña y el experto resolvió sus dudas: la mejor opción para Julieta era el bipedestador. «La persona con más experiencia en construir vehículos en nuestro laboratorio es Emilio Sanjurjo, que imparte la asignatura de máster Diseño y Construcción de Máquinas», explicó Cuadrado. «Él se ha encargado de su desarrollo», añade. Tras meses de trabajo, ayer fue la última prueba.
Emilio Sanjurjo explicó que queda alguna tarea pendiente: «Hay elementos que hemos hecho ajustables, pero aún falta algún cambio». Contó cuáles son los principales retos a los que se enfrenta a la hora de terminarlo: «Julieta está creciendo, por lo que las medidas que tomamos en un primer momento han ido variando». Agregó que la prioridad era acabar el dispositivo cuanto antes, debido a que la niña está en un momento en el que le puede ayudar mucho.
Los beneficios
Los beneficios que este despliegue traerá a la niña de dos años y medio son variados. «En primer lugar, le ayudará a fortalecer todo el tren inferior: caderas, piernas... ya que tienen que acostumbrarse a la carga para desarrollarse bien» contó Sanjurjo. «Además, así ve el mundo como debería verlo, de pie. Es importante la experiencia, cómo se relaciona con lo que la rodea», abundó. Su madre veía más ventajas: «Tenemos un andador para que pueda estar de pie por casa y se nota un montón a la hora de hacer la digestión y en el desarrollo correcto de sus pies: si no, nunca los pone en plano y pierde esa flexibilidad».
Además, esta innovación será clave en su proceso de aprender a camina: subconscientemente, Julieta va asimilando la acción de andar al estar de pie. «Aunque es muy improbable que pueda caminar sola, sí lo podrá hacer con dos apoyos», explicó Lucía.
La cadena de favores no termina ahí. Dorrio contactó con dos voluntarias dispuestas a colaborar con una misión fundamental, la decoración del dispositivo: «Yo solo he tapizado una silla en mi vida, pero vamos a intentarlo». La solidaridad también llegó de donde menos se esperaba. Cuadrado se llevó una sorpresa al comprar en Ali Bebé un carrito para el proyecto: «Queríamos algo de base, fuimos a la tienda y encontramos una silla de paseo que se ajustaba muy bien a lo que necesitábamos. Les explicamos el motivo, porque nos preguntaron, y esa tarde nos llamaron para decirnos que nos lo donaban».
La historia de Julieta continuará. La niña con Síndrome de Rett por la que Ferrol se volcó y se vuelca sigue superando los retos que supone su enfermedad gracias a la implicación de tanta gente e instituciones. En la prueba, Lucía declaró agradecida: «No hay ciudad más solidaria».
«No tengo palabras: Ferrol es una ciudad súper solidaria»
Lucía García, madre de Julieta, no imaginaba semejante implicación con una enfermedad rara y tan poco conocida: «Cuando empecé con las distintas actividades pensé: problemas tenemos muchos, la gente va a pasar». Pero Ferrol ahí estuvo, se han implicado personas de todos los ámbitos y edades. Esta madre soltera, que vive de consulta en consulta, está feliz: «Le mandan dibujos y la saludan por la calle. Considero que las dos hemos tenido mucha suerte con la acogida que nos han dado».
También agradece mucho la ayuda incondicional de sus parientes. «Es algo continuo, la gente no solo va al evento y da dinero, comparte contenidos de Julieta y me manda mensajes de ánimo». Esto lo valora de forma especial: «Cada comentario me llega muy dentro, dan mucha fuerza para seguir luchando».
Más actividades
Las actividades para dar a conocer el Síndrome de Rett van a continuar. «Hay gente que me dice que no le importa de qué sea el próximo evento, que a lo de Julieta va a todo. Es alucinante», comenta Lucía, que ya tiene fecha para el siguiente acontecimiento. Será el 17 de octubre en Esmelle, con una sesión vermú solidaria con entretenimiento para niños, música y comida.
Acaba reiterando su cariño, sorpresa y enorme agradecimiento: «No tengo otras palabras para Ferrol que no sean estas: me parece una ciudad que está volcadísima. Demuestra que es una ciudad súper solidaria». Aunque le gustaría poder expresarlo más: «Me faltan palabras para decir lo que siento». La sonrisa de Julieta dice el resto.