Más allá del descuento en Ferrol: «Las rebajas ya no son lo que eran»

CRISTINA CUADRADO / A. V. FERROL / LA VOZ

FERROL CIUDAD

Las tiendas de la ciudad sobreviven diferenciándose de las grandes cadenas

08 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Rebajas. Una palabra capaz de generar una necesidad en quien la ve en un escaparate. Unas fechas conocidas por todos y esperadas con ganas en las que solo hay un plan: ir de tiendas. Pero, ¿son lo que eran? En Ferrol, la respuesta es muy gallega: depende.

Rebajas. Ropa. Estas dos palabras van de la mano en el subconsciente de cualquiera. La industria textil es la más afectada en estas épocas. En La Première, una tienda con más de diez años de recorrido, Almudena Domínguez explica cómo ha evolucionado esta realidad: «Las rebajas ya no son lo que eran. No se puede competir con grandes cadenas, no puedo poner una camiseta a seis euros». La influencia de grandes empresas ha hecho que cambie bastante el panorama: «Tenemos todo el verano descuentos, pero no puedo hacerlos del 30 o el 50% como ellos sin pérdidas».

Unos metros más adelante por la calle Real se encuentra la tienda de ropa Memories on Wheels. Misma calle, mismo negocio, pero distinta experiencia. Saray Pereira, trabajadora del comercio, comparte cómo ha vivido estas últimas semanas: «Este año volví a ver lo que eran las rebajas de antes. Fue de los más fuertes en ventas».

Antes de llegar a Amboage está Morriña, un establecimiento de ropa con apenas un año de trayectoria. Inés Fernández, su propietaria, vive una situación similar: «No me queda otra que empezar a la vez que las grandes tiendas. Muchos clientes que vienen te dicen que allí ya empezaron». Ella tampoco cree que los descuentos marquen una diferencia significativa en ventas: «Las rebajas se notan, pero tampoco son un bum como pueden ser en las grandes empresas».

El dominio de los gigantes del textil en ofertas más llamativas es palpable por cualquier negocio y consumidor. Pero si las rebajas no son el plato fuerte de las tiendas locales como lo eran antes, ¿cuál es?

El turismo y la diferenciación, no solo en cuanto a ropa, el trato es clave. Varias de las dependientas comparten una opinión clara: los visitantes potencian mucho el consumo de lo local. Tanto en Memories on Wheels como en Morriña o la zapatería histórica de Vicky Nores tienen clientela fiel más allá de las fronteras gallegas. Siempre que vuelven de visita, pasan por las tiendas y pillan algo. La clave de estos negocios y con lo que el imperio de la moda no puede competir es ese algo especial que tienen estos locales. Iris Cabezas, de A Bandada, lo explica con un ejemplo que vive en su día a día: «Cuando quieren hacer regalos piensan en el comercio local. Aquí buscan algo especial». A varias de estas trabajadoras las pasan a saludar a diario. «La gente quiere sentirse cómoda cuando compra, escuchada. Aquí tienen eso», comenta Almudena Domínguez de La Première.

Hay otra idea que comparten estas empleadas, Domínguez la explica de forma clara: «El comercio local es pequeño y hace mucho o más de lo que puede. Hacen falta incentivos y ayudas por parte de la administración». Eventos como la Fashion Night o el Bono Activa Comercio de la Xunta dieron muy buenos resultados a estas empresas. Pero reclaman más visibilidad, como dice Cabezas: «Cuando hay comercio, hay vida en la ciudad. Eso no se puede perder».