Los vecinos piden que se prohíba la pernocta fuera de los aparcamientos específicos y demandan otra ubicación para el estacionamiento de Covas
16 jun 2026 . Actualizado a las 11:03 h.Ferrol inaugura la temporada estival y reestrena polémica. El pasado fin de semana temperaturas máximas de récord atestaron de bañistas las playas. Y llenaron los aparcamientos de vehículos. Entre ellos, también autocaravanas y furgonetas, en competencia por el mismo espacio y amenazando con despertar la confrontación un verano más. Sobre todo porque, de momento, se desconoce cómo se regulará este año la presencia de estas casas sobre ruedas en las cercanías de los arenales ferrolanos. Y los vecinos de la zona rural ya avanzan su rechazo a que estos vehículos puedan pernoctar, salvo en aparcamientos específicos y debidamente habilitados para ello, como el área de autocaravanas de Doniños o la de A Malata. Tras el conflictivo verano del 2024, el pasado año el Concello implantó una regulación. Restringió el aparcamiento principal de Doniños —el situado junto al acceso de Outeiro— a turismos y motocicletas, vetando la presencia de autocaravanas y vehículos cámper, que necesariamente debían utilizar el área permanente existente a un lado de la carretera principal. Y además, habilitó sendas zonas de estacionamiento específico en las playas de Santa Comba y Covas, donde los autocaravanistas podían pernoctar hasta dos noches. Especialmente, esta última ubicación despertó malestar, al situarse justo enfrente del cámping de As Cabazas.
Sin señal en Doniños
Mediado el mes de junio, este año no hay todavía señales que restrinjan el paso a las autocaravanas en el párking de Doniños. En cambio, sí permanecen las del aparcamiento de Covas, pese a la controversia y a las conversaciones iniciadas entre Concello y vecinos para buscar otro emplazamiento. El propuesto hacia el otro extremo del aparcamiento, a la entrada de la playa de Esmelle, fue rechazado por indicación policial. Y la única opción que se consideraba factible pasaba por desplazar el aparcamiento unos 60 metros más allá, donde arranca el cámping. Aunque la propuesta no satisface al colectivo vecinal, el presidente de la Agrupación de Asociaciones de la Zona Rural, Manuel Sendón, trasladó que habría disposición a aceptarlo «mientras no haya otra alternativa», pero supeditándolo a que se prohibiese la pernocta, excepto en áreas debidamente habilitadas como la de Doniños o A Malata.
Responsables municipales le trasladaron que no es posible, pero Sendón recuerda que sí se aplicó en el mandato socialista. «Eso es lo que pedimos, que se regule y se habiliten zonas adecuadas, pero que pernocten delante del cámping, no. Que busquen otra zona», pide. «Nosotros no podemos impedir que vengan a la playa, pero que después vayan a las zonas que están autorizadas, en este caso A Malata», para evitar, además de esa competencia al cámping, el uso indebido de los aseos públicos de las playas para la limpieza de enseres o la aparición de basura en su entorno. El Concello no ha concretado aún cómo regulará el aparcamiento en las playas.
El socorrismo arranca sin banderas y con quejas por falta de material
Sin banderas en parte de las playas, con falta de material y equipamientos en mal estado de conservación. Así arrancó la campaña de vigilancia en los arenales de Ferrol. Sesenta socorristas se desplegaron ayer distribuidos en nueve playas. Y en todas, la misma queja: problemas en el inicio del servicio por no disponer de los elementos adecuados necesarios. El más visible para los bañistas, la ausencia de bandera que indicase si el estado del mar permitía o no el baño en buena parte de las playas. Pero el personal denuncia muchas otras cuestiones. El traslado de algunos elementos se hizo mediante el uso de vehículos particulares de los propios vigilantes.
El servicio comenzó ayer sin sillas para sentarse, utilizando bañadores y ropa utilizados en años anteriores, con elementos de rescate «llenos de moho», —incluidas las mochilas donde debe portarse el material sanitario, que no se pueden utilizar por no estar en condiciones asépticas— y en casetas «destrozadas». «No es normal», valoran varios socorristas sobre una situación que afecta, aseguran, a los nueve arenales ferrolanos con vigilancia: A Graña, Caranza, Penencia, Doniños, San Xurxo, Esmelle, Covas, Ponzos y Santa Comba. Y la situación condiciona un servicio que «estamos empezando malamente» y «queremos que los usuarios sepan que no es por nuestra culpa, estamos muy limitados», trasladan.
El gobierno local trasladó que a lo largo del día de ayer estaba previsto que quedasen instalados los mástiles para izar las banderas en las playas con casetas móviles. En las fijas, ya ondearon desde la mañana.
El «splash park» de A Malata se inaugurará en julio
Ferrol incorporará este verano una nueva posibilidad de refrescarse. El parque de chorros de agua que se construye en A Malata se prepara para abrir en julio. Es la previsión que maneja el gobierno municipal para el estreno del splash park que ultima su construcción hacia el 30 de este mes, fecha límite para su conclusión, después de una prórroga de cuatro meses tras un retraso por el mal tiempo que duplicó el plazo de ejecución inicial.
El nuevo parque distribuirá entre sus 178 metros cuadrados catorce juegos acuáticos destinados a niños de dos a diez años, y será el segundo de la comarca, después del de Narón, situado en Xuvia y que estrenó la temporada la pasada semana. El de Ferrol se adjudicó a la empresa Vortex Estructuras Acuáticas por un importe de 192.877 euros. Está situado junto al parque de ejercicio al aire libre existente en A Malata.