Descartes

Nona I. Vilariño MI BITÁCORA

FERROL CIUDAD

Vista del antiguo cuartel Sánchez Aguilera.
Vista del antiguo cuartel Sánchez Aguilera. CESAR TOIMIL

Este título coincide con el del libro de poemas de Manuel Patinha recientemente publicado. No es casualidad pero tampoco una adenda al poemario. Lo que sí es, y no es poco, inspiración de esta bitácora que inicié en uno de esos paseos que ocupo en buscar brotes verdes o restos envejecidos que han perdido su esplendor pero que no su belleza. Y esto tiene algo que ver con Descartes, título que anuncia intención de recuperar lo descartado... Y empiezo por confesar que he reflexionado mucho sobre lo importantes que pueden llegar a ser los descartes en todos los ámbitos de la vida. Recordaré algo que ya comenté; mi amiga Carmen ha sido mi referencia preferida de cómo un descarte de algo sencillo: unas flores secas, unas fotos o un dibujo, pueden rescatarse del «cajón del descarte» y convertirse en hermosas, pequeñas, pero entrañables, obras de arte. Y dan al hogar o al regalo al amigo toques de ternura y afectuosa singularidad...

Y mi propósito es hablar a otro nivel: el del Ferrol de los descartes, que imagino tras la recuperación de un patrimonio descartado, ignorado o anestesiado, esperando el rescate. Me gustaría ser capaz de trasmitirles la importancia y la trascendencia que creo que tiene la recuperación de tantas construcciones, espacios asilvestrados, verjas oxidadas objetos o utensilios en algunos casos bien custodiados pero en otros abandonados o secuestrados... Ferrol ya ha comenzado el viaje de recuperar algunos descartes. Pero una tarea apasionante, que parece iniciarse, y de la que deberemos ocuparnos porque puede ser el corazón del, de verdad, nuevo Ferrol: el espléndido espacio de Sánchez Aguilera nos espera... a todos.