Margarita Sánchez: «Fijar la ubicación exacta de la antigua iglesia de San Julián de Ferrol sería muy importante»
FERROL CIUDAD
Afirma que «marcar en el suelo el contorno del templo sería precioso» y que aquella construcción, alzada en la Edad Media, era de una belleza muy superior a lo que por lo general se imagina
31 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Margarita Sánchez Yáñez (Ferrol, 1948) es una de las más grandes conocedoras de la historia de la concatedral de San Julián de Ferrol, templo alzado por Sánchez Bort en el Siglo de las Luces. Pero también es una experta en la primitiva iglesia de San Julián, el templo medieval que desapareció en el XVIII cuando, estando ya en una situación de intenso deterioro, se vio definitivamente afectada por las obras del Arsenal: la iglesia que fue sustituida por la que hoy vemos, pero que no estaba, precisamente, en el mismo lugar.
—La primitiva iglesia estaba, como es natural, en Ferrol Vello, ¿no?
—Sí, estaba en Ferrol Vello, pero hay que recordar que se encontraba a la altura de lo que más tarde sería la Sala de Armas del Arsenal. Allí estaba esa iglesia. Que por cierto...
—Dígame.
—Era una iglesia muy importante. Un templo magnífico. Aunque no siempre se tenga en cuenta. Era una gran construcción.
—De la que por desgracia ya no queda nada.
—Bueno, mira: a lo mejor queda bastante más de lo que parece.
—Cree que es posible determinar su ubicación exacta.
—¡Por supuesto que es posible! Y no solo es posible determinar su ubicación exacta, sino que hoy, gracias a Dios, tenemos los medios tecnológicos necesarios para establecer con claridad su perímetro y marcarlo en el suelo. Y yo creo que fijar la ubicación exacta de la antigua iglesia de San Julián sería muy importante para Ferrol. Como creo, también, que sería precioso contar de manera didáctica cómo era el templo. Esa iglesia, la medieval, la hemos perdido, evidentemente. Pero nada impide que, a día de hoy, reivindiquemos su recuerdo con intervenciones tan sencillas como señalizar en el suelo el trazado de sus muros, de manera que podamos saber cuándo nos encontramos en el mismo lugar en el que, hasta el siglo XVIII, rezaban los ferrolanos de otra época.
—La procesión del Cristo de los Navegantes, una de las más hermosas de la Semana Santa de Ferrol, una procesión en la que se hermanan la mar, la tierra y el cielo, pasa por allí...
—Así es. Y esa es una más de las razones que harían especialmente hermoso rescatar del olvido la ubicación de ese templo. Que yo creo, además, que era la iglesia en la que estuvo, en principio, la imagen del Cristo de los Navegantes. De la misma manera que el Cristo del Buen Viaje, hoy venerado en la capilla de la Orden Tercera, estuvo en la Puerta del Mar de Ferrol Vello, allí donde se hablaba de La Torre porque, anteriormente, había existido una fortificación medieval de mayor tamaño.
—También la concatedral conserva piezas procedentes de la vieja iglesia de San Julián...
—Conserva, sí. Por ejemplo el peto de ánimas, que ya estaba en la parroquial que fue demolida en Ferrol Vello. Y por supuesto el Cristo del Desenclavo.
—Un Desenclavo que la ciudad ha vuelto a recuperar.
—Sí, y es bonito que se haya recuperado. Aunque a mí me gustaría que se hiciese reincorporando elementos que fueron muy importantes en la primitiva ceremonia del Desenclavo, como la presencia de personaje caracterizada como soldados romanos. E incluso una participación más activa, y espontánea, de la ciudadanía, porque antes, en el Desenclavo, quienes contemplaban la ceremonia también tenían una presencia muy activa. Era como si todo el pueblo lo viviese.
—Mucha de la piedra de la vieja iglesia fue reutilizada en lo que hoy es la concatedral.
—Mucha, sí. Pero yo creo que, sobre todo, por la parte de la cabecera. Estoy convencida de que ahí, bajo los encalados, podría haber muchas sorpresas. Incluso, tal vez, en la relativo a la presencia de lápidas sepulcrales reutilizadas. No a todas se les borraron las inscripciones. Y quizás en el futuro haya sorpresas.