De trabajar para Bimba y Lola a abrir una tienda con firmas que enamoran a Rosalía, Aitana o Nathy Peluso

BEATRIZ ANTÓN FERROL / LA VOZ

FERROL CIUDAD

Ángel Soto, retratado este lunes en Golpe, un espacio multimarca con ropa para chicos y chicas que él define como una «concept store»
Ángel Soto, retratado este lunes en Golpe, un espacio multimarca con ropa para chicos y chicas que él define como una «concept store» JOSE PARDO

Tras una trayectoria profesional que lo llevó a Londres, A Coruña y Vigo, Ángel Soto emprende en Ferrol con Golpe, un espacio moderno y fresco que aspira a «crear comunidad»

10 mar 2026 . Actualizado a las 12:31 h.

Se llama Ángel Soto, es de Narón, tiene 30 años y acaba de dar el campanazo con una tienda que por su diseño, concepto y producto bien podría abrir sus puertas en El Born o Malasaña. Pero Golpe no está ni en Barcelona ni en Madrid, sino en esa pequeña tableta de chocolate que es el barrio de A Magdalena de Ferrol. «¿Que por qué Golpe? Pues porque me gusta como suena y porque creo que encaja a la perfección con el concepto del proyecto. Quiero que esta tienda sea como un golpe de aire fresco para la ciudad, algo nuevo y rompedor y un espacio que no sea solo para comprar, sino también para vivirlo», explica sonriente Ángel tras el mostrador de este nuevo espacio de moda urbana ubicado en el número 15 de la calle Galiano.

El comercio llama la atención tanto por el envoltorio como por su contenido. Con un diseño diáfano, minimalista y de estética industrial, en este espacio las prendas no se amontonan como si fuesen artículos de usar y tirar, sino que se exhiben con delicadeza y cuidado, como si fuesen piezas de una galería de arte. Y sus etiquetas llevan la firma de una decena de marcas emergentes, algunas más comerciales que otras, como la barcelonesa CentsdeCels, creadora de la camiseta que viralizó Rosalía en el videoclip de Berghain (con la frase «My intrusive thoughts sound like this»). O Lagaam, de la que también es fan la cantante de Motomami y otras estrellas de la música como Aitana y Nathy Peluso e influencers como María Pombo o Dulceida.

En espacio amplio, diáfano y minimalista, las prendas se exhiben como si fuesen piezas de arte
En espacio amplio, diáfano y minimalista, las prendas se exhiben como si fuesen piezas de arte JOSE PARDO

«También tenemos otras firmas catalanas, como Staaaf, que es una marca muy irónica y divertida que hace cosas muy curiosas, como prendas que las rascas y huelen. O Agosto Studio, que solo hacen moda para chicas, con inspiración nipona y estilo mininalista», explica Ángel Soto.

Pero, además, Golpe quiere servir de escaparate para marcas locales y gallegas con un fuerte componente artesanal, y por eso entre sus muros también hay espacio para los bolsos de piel reciclada de Sara Parada, los diseños para chico siempre sorprendentes de Soto Lago o la moda urbana unisex de 6ixt4our.

Ángel habla de todas ellas con el conocimiento de quien lleva más de diez años consagrado al mundo de la moda. Cuenta que de niño ya le gustaba crear y customizar sus propias prendas. Y por eso, cuando tuvo que elegir camino formativo, no lo dudó y estudió Diseño de Moda en A Coruña. Después trabajó en el ámbito del «visual merchandising» en tiendas físicas de Londres y la ciudad herculina, nada más y nada menos que para dos gigantes de la industria como H & M y Bershka. Y su último destino laboral estuvo en las oficinas viguesas de Bimba & Lola, donde se ocupaba de cuidar la imagen del producto en la web y trabajaba a medio camino entre el departamento comercial y el plató. De ahí que Ángel sepa tanto sobre cómo hay que colocar, presentar o iluminar un producto para mejorar su imagen tanto en un espacio de venta físico como digital.

En la imagen, la zona de probadores
En la imagen, la zona de probadores JOSE PARDO

¿Por qué abandonar esa trayectoria trabajando para grandes firmas del sector para emprender en Ferrol? «Pues precisamente porque me apetecía un cambio de aires y tener un proyecto propio. En Vigo trabajé tres años y A Coruña me encanta, pero creo que Ferrol está remontando y tiene mucho potencial de cara al futuro. Muchos amigos de mi generación que se marcharon fuera a trabajar están regresando a la ciudad y creo que toda esa gente joven necesita un proyecto como este», apunta Ángel, que aspira de hacer de Golpe un espacio para «compartir ideas, proyectos y crear comunidad».

Y, como es de bien nacido ser agradecido, antes de la despedida no se olvida de mencionar a todos los familiares y amigos que le ayudaron a poner en marcha Golpe, como Andrea López, a quien se debe el proyecto de interiorismo, o Lucía Otero, que se encargó del branding de la marca. Por no hablar de todos los colaboradores que participaron en la llamativa campaña de suspense que lanzó a través de Instagram días antes de la apertura de la tienda, con muchos golpes de por medio, pero no de los que duelen y dejan al boxeador KO en una esquina del cuadrilátero, sino de esos que te hacen «espabilar» para avanzar.