Isidoro Valerio: «La Semana Santa de Ferrol es lo más, nunca me felicitaron tanto por la calle»

Patricia Hermida Torrente
Patricia Hermida FERROL / LA VOZ

FERROL CIUDAD

Isidoro Valerio, periodista y pregonero, junto al famoso Capuchoncito de la calle Real.
Isidoro Valerio, periodista y pregonero, junto al famoso Capuchoncito de la calle Real. kiko delgado

El periodista dará un pregón este viernes en el teatro Jofre, «lleno de emoción»

05 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Si se busca en el diccionario la palabra alegría, aparece una fotografía de Isidoro Valerio (Ferrol, 1964). El periodista contagia entusiasmo allá donde va, tanto en los micrófonos de Radio Voz como cuando pasea por la calle. Y este viernes se convertirá en el pregonero de la Semana Santa de Ferrol (teatro Jofre, 19.00 de la tarde), donde admite que se dejará llevar «por la emoción y me costará leer sin llorar».

—¿Cómo vivía la Semana Santa de niño?

—Nuestra casa estaba en el 104 de la calle de la Iglesia y no la dejé hasta que me fui por trabajo hasta A Coruña. Así que toda mi infancia la pasé frente a las torres de San Julián, y por ahí empezaré mi discurso. Esas torres son una referencia en mi vida, y desde pequeño escuchaba tanto las campanas como los ensayos de las bandas de la Semana Santa. Toda la calle resonaba una barbaridad, con los tambores y trompetas. Y los niños jugábamos a que éramos de las bandas. Haré un recorrido muy personal y contando la importancia de esta celebración.

—¿Usted llegó a procesionar?

—Procesioné un año con la Cofradía de la Orden Tercera, la que ahora es la Soledad. Iba todo de negro, con el capuz y el hábito. Llovió tanto que me quedé empapado y me puse enfermo, con una gripe tremenda. Aún vivía mi padre y yo debía de tener doce años. Y pasado el tiempo, tuve una especial relación ya cubriendo las procesiones con la radio. Recuerdo mucho a Tito Casares, cuando incluso se hacía un llamamiento para que la gente llevase los tronos en Dolores. Y cuando tuve más relación fue en la época de Meca Arcos, que me propuso presentar el acto del pregón. Participé en muchas presentaciones en Madrid con la ministra Ana Pastor o Juan Fernández.

—Vamos, que ayudó a promocionarla...

—Siempre me gustó verla desde fuera pero cuando más me involucré emocionalmente fue cuando mi hija fue de cofrade con la Verónica en la Cofradía de Dolores. Salían mañana, tarde y noche; hasta que se fue a estudiar a Santiago.

—¿Cuál es el momento más emocionante de estos días?

—El Santo Encuentro en la plaza de Armas, es el momento más brutal y siempre me emociono. Y la procesión de Os Caladiños tiene para mí mucho significado porque recuerdo ir con mis padres: salía siempre de San Julián, frente a nuestra casa, el Viernes Santo por la noche, a oscuras, en silencio, con la luz de las velas... Una procesión muy de verdad.

Isidoro Valerio sacándoles fotos a unos turistas junto a Capuchoncito.
Isidoro Valerio sacándoles fotos a unos turistas junto a Capuchoncito. kiko delgado

—La Semana Santa siempre lleva a los ferrolanos a su infancia. ¿Cómo era para sus padres?

—Ellos la vivían mucho y nos lo transmitieron a los hijos. Lo hicieron de una manera libre sin decirnos que teníamos que ir de cofrades.

—¿Qué sintió cuando le ofrecieron ser pregonero?

—Dije que no. Me lo pidió Fernando Iguacel y de entrada yo contesté que ni de broma. Pero al minuto acepté encantado. Y la Junta de Cofradías lo aprobó por unanimidad.

—¿Veremos la alegría de Isidoro Valerio en el pregón?

—Será un pregón más emocional que alegre. En algún momento me costará leer sin llorar. Lo pienso y ya me estoy emocionado. Porque mi madre murió hace dos años y estaría feliz...

—Viéndolo a usted ahí...

—Porque cuando mire al público me faltará gente. Y la verdad es que nunca pensé que esto tendría semejante dimensión, por la calle me dan la enhorabuena. Te das cuenta de que la Semana Santa de Ferrol es lo más, porque nunca me felicitaron tanto por la calle. Es la fiesta mayor de la ciudad. También me asusta la responsabilidad y no quiero defraudar. Recuerdo el pregón de Marta Corral que fue brutal y desde dentro, yo lo intentaré hacer desde mi cercanía a Ferrol.