Ferrol recibe con alegría al bar Rueiro das Meninas: «Una gran familia para Canido»
FERROL CIUDAD
Los dueños de la cafetería As Meninas cogen el relevo del mítico local de Suso Santalla, «con responsabilidad, orgullo y emoción» con fiesta de apertura el día 24
18 ene 2026 . Actualizado a las 15:08 h.Canido se quedó un poco huérfano con el cierre del mítico bar Rueiro, tras 26 años de alegría con Suso Santalla al frente. Él decidió jubilarse. Pero el local regresará pronto con toda su fuerza y ambiente familiar, gracias a los tres socios que llevan la cafetería Meninas en el mismo barrio de Ferrol. María Lorena Rodríguez Deive, Antonio José Barbero Carrasco y Ana Isabel Seoane Carro toman las riendas del Rueiro para convertirlo en Rueiro das Meninas, desde el día 24 al mediodía. Empezarán a lo fuerte, celebrando una de las famosas previas del Racing con Landeira Pulpeiros. Y lo harán «con responsabilidad, orgullo y emoción». Compaginarán la cafetería que ya tienen en la calle Navegantes desde hace casi tres años con este emblemático local en Alegre.
Para la apertura del Rueiro das Meninas, la colaboración de estos tres chicos con Suso Santalla Calvo ha sido total: «Esto lo coge gente del barrio, ellas ya eran clientas desde pequeñas en el quiosco y la frutería de mi familia». Los nuevos dueños le darán su toque personal «sin grandes reformas porque esto ya funcionaba genial». En una fiesta del Rueiro, Lorena y Ana Isabel le dijeron a Suso: «Si algún día te jubilas, avísanos». Y así fue, incluso rechazando otras ofertas, porque para Suso «mi palabra va a misa y yo soy de apretón de manos con contrato».
Los tres socios trabajarán entre los dos locales: «Estamos muy contentos con el negocio que abrimos en 2023 y con la respuesta de la gente». Por eso se animaron a ampliar negocio con el bar de la calle Alegre, que abrió el 15 de octubre de 1999. Los padres de Suso, Segundo y Nieves, llegaron desde la provincia de Lugo en 1960 y montaron primero el quiosco de la plaza de Canido tristemente desaparecido en 1981. Crearon después el estanco de la esquina de la plaza, donde sigue la hermana de Suso. Y él a principios de los 80 lanzó la frutería Santalla, para después abrir el Rueiro.
Para los nuevos gerentes, «este bar siempre fue una institución, su familia era muy conocida y le comprábamos gominolas a la madre». Tabo y Emilio, amigos de Suso, cuentan que «antiguamente había unas peonzas que se vendían en el quiosco de mi madre, quisieron comprarlos pero no tenían dinero... y mi madre se los dio igual». El hijo de Nieves se emociona muchísimo con esta historia, y tanto Lorena como Ana dan fe de «aquella generosidad de llegar y pedir gominolas, decir que las pagaban nuestras madres y después a saber (risas)».
El encanto de un local de barrio
Defienden los nuevos gerentes del Rueiro das Meninas que mantendrán el encanto «de este bar de barrio donde todo el mundo se conoce y forma una familia». Suso, que nació tras un mostrador, deja claro que «rueiro en gallego es un grupo de casas o lugar para hacer fiestas». En sus 26 años al frente, «nunca hubo un solo problema, te tomabas algo tranquilamente». Ahora se mantendrán los pinchos gratis, con horario de 07.30 a 15.00 y de 17.30 a 21.00 (cierre en domingos, además de martes y jueves por la tarde). Desde la terraza pueden ver el local que antes llevaba el recordado Serxio Perille, al frente de Imos Aló!, y Antonio José se emociona: «Nos acordamos muchísimo, murió hace año y medio y todos lo queríamos porque se quedaba descalzo para que tú tuvieses zapatos».
¿Qué significa Canido? «Un barrio en el que hasta los 16 años no timbramos al vecino porque siempre estaban las puertas abiertas». Tiene cada vez más vida en los altos de Ferrol y locales como este Rueiro das Meninas, «donde siempre lo mejor es estar con la gente, porque al final esto es el psicólogo del barrio».