Ferrol y Lugo reivindican sus comunicaciones en el Día de San Xiao: «Esiximos avances reais este ano»
FERROL CIUDAD
Las ciudades hermanadas desde hace un cuarto de siglo se marcan como desafíos la mejora del tren y el reto demográfico en un acto que distinguió a Esperanza Piñeiro como Ferrolá do Ano y entregó cinco insignias de oro
07 ene 2026 . Actualizado a las 21:07 h.Ferrol cumplió este miércoles con la tradición de San Xiao: celebrar su patrón condecorando a ciudadanos destacados, estrechando sus lazos con la ciudad hermana de Lugo y degustando el arroz con leche. Lo hizo con una gala institucional, más breve de lo habitual, en el teatro Jofre, que aplaudió unánimemente a la Ferrolá do Ano 2025, la catedrática de historia Esperanza Piñeiro, y también a los titulares de las nuevas insignias de oro: el ingeniero e impulsor del campus universitario Manuel Luaces, a título póstumo; el pintor Andrés Gabarres; los fundadores del restaurante O Parrulo, Celestina Martínez García y José Martínez Vidal; la doctora en Historia Anabel Bello, y la promotora cultural afincada en Washington Teresa Valcarce.
El acto supuso también el estreno del alcalde de Lugo, Miguel Fernández, en el San Xiao ferrolano, y junto al regidor anfitrión, José Manuel Rey Varela, escenificaron los vínculos de cooperación que unen oficialmente a ambas ciudades desde hace un cuarto de siglo, cumplido el pasado año tras su hermanamiento en el 2000, pero cuyos orígenes se remontan a más de un siglo atrás. Y de nuevo, compartieron retos y desafíos para el desarrollo de la Galicia del Norte. «Ferrol e Lugo estamos unidos por desafíos imprescindibles», resumió el alcalde lucense. Y entre ellos, coincidió con su homólogo ferrolano, el de las comunicaciones, especialmente el tren. «Necesitamos un ferrocarril máis moderno e áxil para poñernos no século XXI», reivindicó. «Merecemos mellores infraestruturas», convino José Manuel Rey, que exigió «avances reais neste ano» para vertebrar unas ciudades que «non foron tratadas como merecemos». Con la recuperación de los cascos históricos y el reto de ganar más población como objetivos compartidos, ambos responsables sacaron pecho de sus últimos incrementos demográficos: los 102.000 vecinos de Lugo y el segundo año consecutivo de crecimiento en la ciudad naval. Rey Varela aprovechó para trazar su particular balance de logros del año, en el que anotó el hito de haber comenzado a tirar la muralla del Arsenal, la Ciudad del Deporte, la aprobación de la urbanización del Sánchez Aguilera, el Museo de Ferrol o el del Modernismo.
Recordó los orígenes de una ciudad que en el siglo XVIII «creou o mellor estaleiro do mundo» y que actualmente ofrece, afirmó, un vasto patrimonio histórico y cultural. También lo destacó Miguel Fernández, que se mostró convencido de que Ferrol logrará la declaración de patrimonio mundial con su candidatura como Porto da Ilustración, «como cidade única que sodes», una distinción que para Lugo, con su muralla bimilenaria, supuso «un antes e un despois», valoró el regidor de Lugo.
«Ferrol é moitas cousas», convino Rey Varela, «pero o mellor que ten son os ferroláns», defendió antes de destacar la labor de los homenajeados, ante un numeroso elenco de autoridades locales y lucenses y un Jofre repleto. «San Xiao é o noso punto de partida», el día que «poñemos o contador a cero», concluyó, antes de la foto de familia y de compartir con los invitados el popular arroz con leche.
La música de Sabela y los calcetines del alcalde
En una gala condensada que redujo a una hora y cuarto la duración de una celebración que llegaba a durar más de tres, los presentes asistieron al intercambio de regalos entre los alcaldes —para Lugo fue un volumen sobre el Arsenal y aquí se quedó otro sobre la muralla romana— y disfrutaron de tres interpretaciones de la cantante pontesa Sabela. La exconcursante de OT interpretó, entre otros, el tema Ya no me quiero ir, título simbólico que adquiere otras connotaciones en Ferrol, y acabó por hacer que el público corease Quen puidera namorala desde las butacas. Los alcaldes coincidieron con corbatas verdes y Rey Varela volvió a lanzar un mensaje con calcetines de grúas con el macaco de Ferrol Mola.
Esperanza Piñeiro, Ferrolá do Ano: «Os ferroláns tedes a forza dos mares bravos»
Después de más de 40 años en Ferrol, aseguró sentirse una ferrolana más. «Fixestes que amase esta cidade», declaró al recoger su distinción como Ferrolá do Ano 2025 Esperanza Piñeiro de San Miguel (Vigo, 1952), investigadora, catedrática de Historia, directora de Ferrol Análisis y activa integrante del Foro Cidadán polo Ferrocarril, entre otros muchos méritos reconocidos por el Concello. En su discurso de agradecimiento, no faltó la referencia a un tren a bordo del cual se realizó la visita histórica más multitudinaria entre Ferrol y Lugo: en 1916, con 1.100 ferrolanos, autoridades y músicos en un convoy formado por 24 vagones.
«Estou orgullosa de Ferrol, da súa historia memorable», destacó, en una ciudad que «eclosionou no século das Luces, e hoxe a luminosidade venlle dada polo fulgor dourado da súa riqueza patrimonial, polo resplandor dos seus fillos ilustres». Pero quiso reivindicar «ás súas xentes». Recordó que la mayor parte de sus libros los escribió con su marido Andrés Gómez. Y destacó la aportación de los «centos de persoas anónimas» que le contaron cómo eran sus trabajos, leyendas y tradiciones. «Son os sen voz na historia», dijo, «pero contribuíron dunha maneira importantísima ao progreso de Ferrol e de Galicia». Constituyen, añadió, «tesouros humanos vivos», a los que agradeció sus testimonios en un Ferrol que «está formado por xente traballadora, que se alzaron contra as inxustizas e as desigualdades sociais».
Asegura que descubrió que Ferrol «é un pobo plural» que «ao longo da historia se uniu por riba das ideoloxías para conseguir as súas xustas demandas», solidario y con amplia actividad cultural. «Ferrol ten olor a salitre, pero tamén a soños», dibujó cosiendo vínculos navales y talento emprendedor. «Os ferroláns tedes a forza do mares bravos que baten a costa e a serenidade dos vales que rodean a urbe», aseguró antes de mostrar su gratitud.