Ferrol renueva los vínculos con sus raíces y con su ciudad hermana, Lugo, en el Día de San Xiao
FERROL CIUDAD
La degustación del arroz con leche tendrá por escenario la Praza da Constitución
07 ene 2026 . Actualizado a las 15:52 h.Ferrol renueva hoy una de sus más grandes tradiciones, la del 7 de enero, con la celebración del Día de San Xiao. Una jornada en la que además se renueva el hermanamiento con Lugo. El programa de actos comenzará a las 10.00 horas, en el Palacio Municipal. Allí firmarán en el Libro de Oro de la ciudad quienes este año van a recibir las distinciones del Concello, como la Ferrolana del Año, Esperanza Piñeiro. Media hora más tarde, en la concatedral, se celebrará la misa solemne de la festividad, que estará presidida por el obispo de la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol, Fernando García Cadiñanos. A las 11.45 comenzará en el Jofre el acto institucional, que incluirá tanto la renovación del hermanamiento como la entrega del título de Ferrolana del Año y las insignias de oro de la ciudad. Y, por último, a las 17.30 horas, en la Praza da Constitución, se servirá el arroz con leche, el postre ferrolano por excelencia.
Lugo estará representado por su alcalde, Miguel Fernández, al que acompañarán ediles de la corporación municipal lucense. Lucenses y ferrolanos han compartido, a lo largo de su historia reciente, múltiples reivindicaciones, como la que atañe a la demanda de mejores conexiones por ferrocarril.
Los galardonados
La profesora Esperanza Piñeiro de San Miguel, que hoy, como antes señalábamos, recibe el título de Ferrolana del Año, es una historiadora e investigadora, autora de una veintena de libros, cuyos trabajos abarcan desde la recuperación de las leyendas tradicionales de Ferrolterra, Eume y Ortegal hasta el estudio de la pesca tradicional. Y, al mismo tiempo, es, desde hace décadas, una entusiasta, infatigable y siempre generosa impulsora de todo tipo de iniciativas culturales y sociales, que van desde el fortalecimiento de los vínculos de hermandad entre el norte de Galicia y el norte de Portugal, hasta la lucha por la mejora de las comunicaciones por tren.
El pintor Andrés Gabarres, autor de obras como el retrato de Fernando Miramontes que figura en el salón de plenos del Concello, recibirá la insignia de oro de Ferrol. E idéntica distinción recibirán Celestina Martínez y José Martínez, «decanos da restauración ferrolá» y quienes fundaron, en el año 1968, el bar que acabaría siendo el origen del restaurante O Parrulo, una auténtica referencia en el ámbito de la gastronomía gallega. Otra insignia de oro será para Ana Isabel Bello Platas, investigadora de larga trayectoria que ha dirigido su mirada a temas como la fabricación de moneda en Xuvia o el origen de la capilla gótica del cementerio de Serantes. La misma distinción se le entregará a Teresa Valcarce Graciani, afincada en Washington, por «o seu labor como promotora cultural e histórica entre España e Estados Unidos». Teresa Valcarce, subraya el propio Concello, ya fue «condecorada coa Encomenda da Orde do Mérito Civil por conseguir que un retrato de Bernardo de Gálvez fose exposto no Senado dos Estados Unidos, unha reivindicación histórica».
A título póstumo, también se concederá la insignia de oro al recordado profesor Manuel Luaces, uno de los grandes impulsores de la creación del Campus Industrial y director del Departamento de Enxeñaría Industrial de la UDC. Un ingeniero que dejó una profunda huella tanto en el mundo académico como en el ámbito de la construcción naval.
Un cristiano martirizado en el siglo IV, como su amigo San Ferreol
Aunque, de vez en cuando, todos tengamos, o hayamos tenido, la impresión de que el patrono de Ferrol es San Ramón, que es a quien están dedicadas las fiestas mayores de la ciudad —las del verano, tan unidas a la memoria del primer marqués de Amboage, Ramón Pla y Monge—, lo cierto es que verdadero patrón de la ciudad es San Xiao, cuya fiesta se celebra el 7 de enero. Es decir, hoy.
Como es cierto, también, que venerar a San Xiao es reivindicar la historia de la ciudad, puesto que a San Xiao ya estaba dedicada, y eso es solo un ejemplo, la iglesia medieval que se encontraba en Ferrol Vello, a la altura de lo que hoy es la Sala de Armas del Arsenal. Un templo medieval que se encontraba en muy mal estado en el siglo XVIII, y que finalmente fue demolido tras verse afectado, y además gravemente, por la construcción del foso del recinto naval.
No puede descartarse, desde luego, la posibilidad de que en Ferrol se venerase, antiguamente, también a San Ferreol. Y, de hecho, tanto San Ferreol como San Xiao, Julián, fueron mártires cristianos que padecieron en el siglo IV la persecución de Diocleciano. Ambos eran miembros de una legión romana acantonada en la Auvernia, fueron amigos en vida y sufrieron el martirio casi a la vez; de hecho, sus restos fueron sepultados, en principio, juntos.
Pero si alguna vez se veneró en Ferrol a San Ferreol (cosa, por otra parte, más que probable), lo cierto es que, de esa devoción, ya no nos queda memoria.
Pero la de San Xiao sigue muy viva. Y el templo en el que hoy se le venera tiene, desde el pontificado de Juan XXIII, rango catedralicio.