Entre una de las artista y Jaime Hermida, padre del impulsor del certamen
08 oct 2025 . Actualizado a las 18:33 h.El Festival Meninas de Canido 2025 cerró su edición con una de las estampas más emotivas de su historia: el abrazo entre Jaime Hermida, padre del creador del festival, y la artista Bea Millán, autora de uno de los murales más aplaudidos de este año. Visiblemente emocionado, Jaime Hermida quiso felicitar personalmente a la pintora tras descubrir el homenaje que dedicó a su hijo, Eduardo Hermida, impulsor de esta cita cultural que ha cambiado la fisonomía del barrio alto de Ferrol. La obra, realizada sobre los deteriorados muros laterales del bar Lusco e Fusco —frente a la verja del colegio Cruceiro de Canido—, simboliza la transformación de Canido a lo largo de los últimos 17 años. Millán explicó que su mural se divide en dos partes: una primera que refleja la degradación, con una menina desconchada, y otra que abre la puerta a la esperanza, representada en una imagen monumental de Eduardo Hermida sosteniendo entre sus manos una menina de porcelana. Un contraste que, en palabras de la artista, «resume cómo del abandono puede surgir un escenario lleno de optimismo gracias al arte». El abrazo entre el padre de Hermida y la creadora del mural no solo fue un gesto de agradecimiento personal, sino también el símbolo de un legado cultural que sigue creciendo edición tras edición en Canido.