Marcos Giralt Torrente o el poder de la palabra para reconstruir, de la mano de la literatura, el mundo
FERROL CIUDAD
El escritor, nieto de Gonzalo Torrente Ballester, presentó en Ferrol su nuevo libro, "Los ilusionistas", en el marco de una conversación con el también novelista, y crítico literario, Vicente Araguas
25 ago 2025 . Actualizado a las 23:07 h.Habrá quien piense que no, pero uno está en condiciones de asegurarles que esta tarde, una tarde de verdadero agosto, volvió a Ferrol, aunque fuese disfrazado de sombra y de aire, Gonzalo Torrente Ballester. Y, con él, su hijo Gonzalo, Gonzalo Torrente Malvido, leyenda de la bohemia madrileña (no solo de la bohemia, todo sea dicho de paso) y, además, excelente narrador; un narrador inclasificable.
Ellos dos estaban, de verdad que sí, entre los muchos ferrolanos de un tiempo que ya no existe que se acercaron a la Central Librera de la calle Dolores para escuchar a Marcos Giralt Torrente -nieto del primero y sobrino del segundo- y a Vicente Araguas.
Giralt, hijo del pintor Juan Giralt y de una de las hijas que don Gonzalo tuvo con su primera esposa, Josefina Malvido, presentaba su nuevo libro, «Los ilusionistas». Un libro, publicado por Anagrama, en el que camina, una vez más, por ese difícil sendero, pavimentado de letras, que conduce al misterioso reino en el que el poder de la palabra permite reconstruir, a través de la literatura, el mundo.
La conversación entre Marcos y Araguas fue, como no podría haber sido de otro modo, una verdadera delicia. Un diálogo que se vio enriquecido, además, con intervenciones como la del profesor José Antonio Ponte Far, biógrafo del autor de "La saga/fuga de J.B." y gran conocedor del territorio literario, a medio camino entre el racionalismo y la magia, del que surgieron prodigios como "Dafne y ensueños".
Durante el coloquio salieron a relucir cuestiones como las dudas sobre el verdadero lugar de nacimiento de Torrente Ballester (dudas que siempre alentarán el misterio, pero que en nada estorbarán jamás al convencimiento de que fue en la Casa del Escudo de Serantes donde don Gonzalo nació para la literatura universal); y también el eco del tiempo de posguerra en el que Ferrol no solo era una ciudad cuadriculada, y por lo tanto repleta de esquinas, en lo que atañe al diseño urbanístico, sino en todo cuanto afecta al tejido social.
Marcos Giralt Torrente, como Araguas subrayó de nuevo, es una de las más brillantes voces de la literatura hispana de nuestro tiempo. Un autor que sabe muy bien de la universalidad de la memoria personal y de los fértiles campos para la creación que son aquellos en los que se diluye la frontera entre lo visto y lo recordado. De hecho, el propio Marcos volvió a rendir tributo al que quizás sea hoy el más grande de los escritores europeos vivos, el francés Pierre Michon, y a ese maravilloso libro que es "Vidas minúsculas".
Hermoso acto, sí señor, la presentación de "Los ilusionistas". Un acto que dejó bien patente que entre los muchos prodigios que puede hacer la literatura está el mayor de todos los milagros: hacer que aquellos que habitan lo que nosotros llamamos muerte no mueran, del todo, jamás.