Las camareras testificaron contra su jefe: «Era maltrato continuado de palabra... y había empujones»

La Voz

FERROL CIUDAD

El Juzgado de lo Penal 1 de Ferrol celebró la última semana de noviembre del 2024 un duro juicio contra el acusado de maltrato que regentaba un bar en el Ortegal junto a su supuesta víctima. El 30 de diciembre, un mes después, dictó sentencia condenatoria que ahora cambia la Audiencia. En el juicio fueron los propios empleados los que respaldaron a la mujer: la cocinera del local realizó un relato muy emocionado de lo que te tocó vivir: «Era un maltrato continuado, de palabra porque le decía que no valía nada, que le iba a arrancar la cabeza... y había empujones, golpes», aseguró, muy nerviosa, sobre unos episodios sobre los que no podía dar demasiados detalles, porque tuvieron lugar hace más de cinco años.

Sin embargo, pudo describir el sentimiento de impotencia e inestabilidad que era patente en el bar, en especial cuando el acusado bebía de más: «Yo estaba contenta en el trabajo, pero hubo días que tuve miedo, como uno en el que la empujó a ella y me dio a mí», recordó esta testigo que también dijo que cuando conoció a su jefa y le dio el trabajo ya apreció que tenía los brazos marcados de moratones.