El cajón de sastre de los objetos perdidos de Ferrol: desde décimos de lotería hasta una silla de ruedas
FERROL CIUDAD
En el 2024 se depositaron 807 artículos que nadie reclamó, más del doble que en el 2023. En lo que va del 2025 ya van 323, de los que se han devuelto 148
22 jul 2025 . Actualizado a las 10:55 h.En la Oficina de Objetos Perdidos del Concello de Ferrol, situada en la planta baja del palacio consistorial, se viven a diario escenas de alivio y alegría, pero también de decepción y resignación. Por ejemplo, este lunes, Zuleys salía más contenta que unas castañuelas de esas dependencias municipales tras haber recuperado su cartera con toda la documentación, menos de 24 horas después de haberla extraviado en el feirón de Ferrol. En cambio, Marina no tuvo tan buena fortuna. «Hace un par de días, al abrir la cartera, que ya está un poco vieja, se me debió de caer al suelo el DNI y la tarjeta sanitaria en la zona de la avenida de Esteiro. Vine a ver si alguien la había traído, pero no ha habido suerte», comentaba al abandonar la oficina. «Se tiene que comprar una cartera nueva, pero con cadena, para que se la pueda atar al cuello y no la vuelva a perder», bromeaba su marido sin perder el humor.
El trasiego es constante en este enorme cajón de sastre. Y prueba de ello son las cifras de los cuatro trimestres del 2024, que juntos suman algo más de 800 artículos depositados sin que nadie los haya reclamado, lo que supone más del doble que los contabilizados en el 2023 (331).
Entre esos artículos que llegaron a la oficina y no se lograron devolver, abundan las carteras y monederos, pero también documentos personales, llaves de vehículos y de viviendas, gafas graduadas y de sol, bisutería y joyas (cadenas, pulseras, pendientes y anillos), y muchos teléfonos móviles (en concreto, 72 a lo largo de todo el año). Pero en el balance del 2024 también llaman la atención otros objetos más curiosos, como una placa de matrícula, una maleta con ropa y objetos personales en su interior, un mando a distancia, cuatro manillas de puertas, un ventilador y hasta nueve décimos de lotería que, según se pudo comprobar más tarde, no resultaron premiados.
Francisco Javier Fernández, el policía local que atiende amablemente al visitante en esta oficina de objetos perdidos, explica que en lo que va del año 2025 ya se depositaron en esas dependencias 323 artículos, de los que se consiguieron entregar a sus legítimos dueños un total de 148. Entre las rarezas depositadas este año y no reclamadas, el agente cita una silla de ruedas o un par de muletas.
Según explica el agente, cada vez que alguien llega a la oficina con un objeto perdido, a este se le asigna un número de expediente, mientras que la persona que hace la entrega cubre un formulario en el que debe hacer constar si estaría interesado o no en quedarse con el mismo al cabo de dos años (el tiempo que se custodian los artículos), siempre y cuando su legítimo dueño no lo reclame ni la policía logre localizarlo. Por ejemplo, hace ya unos años, una persona entregó 300 euros, y como el propietario no apareció, al cabo de dos años se los quedó.
Además de los objetos que entregan los particulares, a la oficina también envían artículos extraviados la Policía Nacional, agentes de otras localidades (en el caso, por ejemplo, de documentos que pierden vecinos de Ferrol en otros municipios), los trabajadores de Correos —es frecuente que los delincuentes que hurtan carteras las depositen en los buzones tras sustraer el dinero— o supermercados como Alcampo o Carrefour.
Las llaves sin identificación se destruyen al cabo de diez días
Según el reglamento de la Oficina de Objetos Perdidos del Concello Ferrol, los artículos extraviados que no se devuelven —bien porque no se ha podido identificar y localizar al dueño bien porque nadie los ha reclamado— permanecen custodiados en sus dependencias durante dos años. Pero hay excepciones, como, por ejemplo, la documentación perteneciente a otras nacionalidades, que se remiten al consulado del país emisor una vez transcurrido un mes. O las llaves de cualquier tipo que no cuenten con identificación suficiente para determinar su propiedad, que se destruyen a los diez días de su recepción, «sen necesidade de publicación previa».
En el caso de dinero en efectivo, transcurrido un plazo máximo de 72 horas, la normativa establece que debe ingresarse en la cuenta del Concello habilitada para tal efecto, «ata a súa devolución á persoa propietaria ou á persoa que o atopou, de ser o caso».
Si pasados dos años, nadie reclama los objetos perdidos, estos pasan al inventario de bienes municipales (si se estima su utilidad para uso municipal), se venden, se ceden a otros organismos o se destruyen.