El cumple sorpresa por los 60 años de Juanra Pérez, mítico del baloncesto en Ferrol: «Mis amigos son un tesoro»
FERROL CIUDAD
Desde un 3x3 hasta comida en el Urimare y cena en O' Carabel
03 sep 2024 . Actualizado a las 05:00 h.Mítico entre los míticos del baloncesto en Ferrol, Juan Ramón Pérez (A Coruña, 1964) se inició tarde en esta cancha cuando ya tenía 17 años. Pero aprovechó su trayectoria deportiva hasta límites que nunca había soñado. Jugó en segunda división con el equipo sénior de Estudiantes, y entrenó a las categorías base de este club hasta lograr el ascenso a EBA en el año 2003. A la ciudad naval llegó por casualidad: «Para hacer la mili con 23 años tras diversas prórrogas por estudios, aquí me ficharon ya en el Estudiantes sobre 1987 y permanecí con ellos hasta 2006 aproximadamente». Sus compañeros en el mundo del baloncesto, incluidos aquellos a los que también entrenó en el Santiago Apóstol de Narón, le organizaron este viernes y el sábado un cumpleaños sorpresa: campeonato de 3x3, comida en el Urimare y cena en O' Carabel. «Mis amigos son un tesoro», reconocía ayer emocionado.
Y sin embargo, Juanra aún se reconoce «más deportista que baloncestista, empecé en el fútbol y el balonmano con el Calasanz de A Coruña, fui canterano del OAR coruñés (aún en balonmano), y después me marché para hacer el COU en Madrid donde ya me metí en el baloncesto». A aquel Ferrol de 1987 llegó para hacer el servicio militar, «pero me quedé por el Estudiantes, por trabajo y porque tenía una novia en la ciudad».
Sus 60 años los cumplió el 6 de abril «pero entonces no quería una gran fiesta y me bastó con invitar a los amigos a unas cañas». Suso Varela, dueño del restaurante Urimare en Narón, le preparó a escondidas uno más de sus festejos con la colaboración de compañeros del Estudiantes y otros amigos. «Suso me pidió que no me comprometiese viernes y sábado, y al final me encontré con el 3x3 de Ferrol donde acabé lesionado», comenta entre risas.
Su equipo se completaba con Dani Vidal, Celso María y José Franco: «Pasamos a las semifinales contra Suso Varela, Lucho Fernández y Rafa Rodríguez; ellos nos ganaron y en el partido por el tercer puesto me lesioné una pierna». Ya en el Urimare hubo el consabido festín de carnes y marisco, tardeo y copas hasta la cena en O' Carabel en Ferrol. Como regalos recibió «dos camisetas clásicas de baloncesto muy chulas, una de Serguei Belov que jugó con el CSKA de Moscú y otra del Virtus de Bolonia patrocinada por Knorr». De todos modos, «lo que me hizo más ilusión fue una tarta personalizada con un reportaje que nos hicieron en el periódico cuando quedamos campeones y ascendimos con el Estudiantes, hasta me daba pena cortarla y comerla».
Enganchado al basket desde el COU en Madrid, entró en el filial del Bosco coruñés y acabó «en el Estudiantes ferrolano de Chiqui Barros y su padre, iba a estar hasta diciembre porque me licenciaba pero al final me quedé casi para toda la vida». A entrenar también empezó tarde, «con 30 años, Chiqui se iba al Basquet Coruña, el equipo sénior lo cogió Jaime Maceiras y a mí me dieron los base sobre 1993». Su mejor época de entrenador «fue el ascenso del Estudiantes, en una época con equipos tan buenos como el Tirso o el San Rosendo».
Sobre todo destaca «la amistad de este grupo durante más de 20 años, y quiero agradecerle especialmente a Suso que se encargue de organizar todas estas celebraciones». Ahora vuelve a entrenar con los cadetes de primer año en el Culleredo. Y como les dijo el domingo a sus amigos (Marcos, José, Javi, Lami, Celso, Chano, Dani, Suso, Álvaro, Rafa, Davicillo y Casti): «Estoy mallado pero lo pasamos de carallo».