Dañan con una «pata de cabra» la puerta del santuario ferrolano de Las Angustias, del siglo XVIII, al intentar asaltar el templo

FERROL CIUDAD

Un operario trabaja en la reparación de la puerta del santuario de Las Angustias, del siglo XVIII, que sufrió graves daños, de madrugada, durante un intento de asaltar la iglesia.
Un operario trabaja en la reparación de la puerta del santuario de Las Angustias, del siglo XVIII, que sufrió graves daños, de madrugada, durante un intento de asaltar la iglesia. Ramón Loureiro

El suceso se produjo de madrugada, y los autores de los hechos huyeron al ser vistos por unos jóvenes que los increparon y que avisaron a la Policía

17 may 2024 . Actualizado a las 21:59 h.

La puerta del santuario ferrolano de Las Angustias, del siglo XVIII, sufrió graves daños esta madrugada durante un intento de asaltar el santuario. En el suceso intervinieron dos personas, que utilizaron una «pata cabra» para intentar abrir la entrada de la iglesia y que se dieron a la fuga al ser vistos por unos jóvenes que los increparon y que avisaron a la Policía Nacional. La puerta, como recuerda el presidente de la cofradía, José Ramón Cancelo, es la original de templo, y por lo tanto un vestigio más del Siglo de las Luces ferrolano.

«Estamos muy disgustados -señala Cancelo-. Y menos mal que los vieron. Ocurrió a la una y pico de la madrugada, y por suerte había gente por aquí. Nosotros tenemos alarmas, pero están en el interior de la iglesia, y no habrían sonado hasta que los asaltantes estuviesen dentro». Desde la Cofradía de las Angustias se demanda «mayor presencia policial en la zona, para evitar que estos hechos se repitan».

Ramón Loureiro

Cancelo subraya que la puerta dañada tiene un doble valor, patrimonial y sentimental. Por una parte -subraya- se trata de una puerta que los ferrolanos llevan viendo desde que, en el tiempo de la Ilustración, se alzó el templo en el que hoy se venera la imagen de la Virgen de las Angustias, una de las joyas de la imaginería religiosa gallega; y, por otra parte, la pieza dañada es también memoria viva de un tiempo en el que Ferrol se convirtió en un emblema del Siglo de las Luces: el Ferrol que aspira a ser declarado, por la Unesco, Patrimonio de la Humanidad.