Nuevo derrumbamiento de un edificio en ruinas en Esteiro, que obliga a desalojar a los vecinos del inmueble contiguo

FERROL CIUDAD

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El Concello de Ferrol ha realojado a los afectados en un hotel y la zona se quedó sin luz

08 mar 2024 . Actualizado a las 18:01 h.

El barrio de Esteiro, en Ferrol, ha sufrido en la tarde de este martes un nuevo derrumbamiento de un edificio en ruinas de tres plantas, situado entre las calles Carlos III y Fernando VI, a la altura de los números 37-38. Un suceso que, a pesar de su espectacularidad, solo causó daños materiales, afectando a vehículos estacionados en la zona. La Policía Local de Ferrol y la policía nacional acordonaron el lugar, mientras los bomberos se ocuparon de asegurar los restos que todavía permanecían en pie. La zona se quedó sin luz ya que los cables quedaron tendidos en el suelo. 

«Isto é un perigo para todos, calquera día morre aquí unha persoa», señalaban vecinos de la zona, al tiempo que subrayaban que el derrumbamiento de esta tarde se ha producido en una manzana en la que ya hay varios inmuebles prácticamente caídos.

Los vecinos del inmueble contiguo al que se desplomó han sido desalojados de sus viviendas por razones de seguridad, y el Concello los ha alojado en un hotel.

Ramón Loureiro

Las primeras apreciaciones de los técnicos subrayan que el hecho de que «el derrumbamiento se produjese sobre todo hacia el interior de la parcela», evitó mayores males. Tras tener conocimiento de suceso, el alcalde de la ciudad, José Manuel Rey Varela, acudió de inmediato al lugar de los hechos. Fue él, Rey Varela, quien, personalmente, explicó a las familias del inmueble contiguo que, por razones de seguridad, el estado de su propio edificio va a ser estudiado por los técnicos y ellos serán realojados en un hotel. 

Ramón Loureiro

El alcalde señaló que «a rehabilitación e asegurar o estado no que se atopan moitas vivendas dos cascos históricos» es a día de hoy uno de los principales objetivos del Ayuntamiento de Ferrol. Y añadió que la labor que se está llevando a cabo en ese sentido se va a «intensificar ao longo dos próximos meses».

Los bomberos han revisado con un dron la parte superior de todos y cada uno de los muros que todavía permanecen en pie para asegurarse de que no hay en ellos elementos desprendidos que puedan provocar nuevos accidentes. Y desde el 112 se solicitó la colaboración de la Unidade de Cans de Salvamento de Galicia (CASAGA) para «examinar a zona e verificar que ningunha persoa quedou atrapada baixo os cascallos».