El «Fiestecedario» de Ferrol y Narón: los bares de la generación EGB de la A a la Z

Patricia Hermida Torrente
Patricia Hermida FERROL / LA VOZ

FERROL CIUDAD

JOSE PARDO

Paseo nostálgico con lágrimas en los ojos y copa en mano por Albanese, Bristol, Chabeli, Kristal, La Naranja Mecánica... y así hasta Zebra y Zyklo

30 nov 2023 . Actualizado a las 20:29 h.

Aquellos que crecieron con Barrio Sésamo y Filvit piojos también aprendieron a contar bares como el Conde Draco. Entre Ferrol y Narón, de la A a la Z. La adolescencia se vivía en moto de cross, desde el puente de Xuvia hasta la calle del Sol. O a bordo del mitiquísimo bus del 1-2 Ferrol-Neda. Pero siempre en un fiestódromo eterno. Si antiguamente una ardilla podía cruzar España de árbol en árbol, la generación EGB también saltaba de discoteca en discoteca. Porque mucho antes de las redes sociales, las historias vividas entre Ferrol y Narón quedan en la leyenda de los tiempos. Tan bien lo pasaron sus protagonistas, ahora honorables padres y madres de familia, que ni pueden recordarlo. Así lo atestigua el siguiente Fiestecedario.

Abel: Mil anécdotas que no se comentarán aquí sobre una tienda en Esteiro que también ayudaba a servir la fiesta. 

Albanese:  Histórico de Esteiro para iniciar la noche cuando aún los botellones se celebraban libremente nada menos que en la marquesina de un autobús.

Alborada: Icono del futbolín y de la copa de la una de la madrugada, cuando la calle Magdalena era un literal Cuando ruge la marabunta pero sin catástrofes naturales.

Bolera de O Alto: No pasa el tiempo por este lugar de iniciación, auténtica parada y fonda antes del puente de As Cabras.

Bristol: Si la memoria no falla, ocupaba los bajos del actual hotel Almirante con un nombre tan inglés como el espíritu de la propia ciudad.

Cardebelle: De las mejores cervecerías que recuerda Narón.

Cervecería Cardebelle
Cervecería Cardebelle JOSE PARDO

Chabeli: Solo puede entrar en la memoria de los ochenteros, ¡pero con qué recuerdos desde Xuvia: corazón de Narón!

Chévere: Para cuando se echaba un bailecito de salsa antes de hacer cola ante Ink.

El Piolín: Pese a su nombre, tenía más espíritu Silvestre que otra cosa. 

Hysteria: Otro espacio para aquellos maravillosos 90, desconocemos si también homenaje a Def Leppard. 

Ink: Pongámonos de pie mano en pecho ante la discoteca donde empezó todo. Las primeras lentas, las primeras fiestas de la espuma, las primeras tarimas, los primeros besos... chispas.

Kiko's: Momentos de gloria con aquellos 2x1 con botellitas en miniatura, que seguramente costaban 350 pesetas antes de la llegada del euro.

Kristal: Nuestro equivalente al «yo fui a la guerra de Vietnam» es «yo iba al Kristal».

La Oca: De cuando la carretera de Cedeira era el mejor lugar del mundo, ya a las puertas de Valdoviño en fiesta eterna.

La Naranja Mecánica: Para noctámbulos, pero muy noctámbulos, donde nunca se corearía Hang the DJ. 

La Nave: He visto cosas que no creerías, gorilas bailando en lo alto de las tarimas de La Nave. 

Minuetto: Imperdonable no haber pasado por este recordadísimo pub también en la carretera de Cedeira.

Más fiestas en aquella época por la zona
Más fiestas en aquella época por la zona JOSE PARDO

Micro: Ochentero a más no poder incluso en los 90... y memorable.

Montpellier: Para tardes tranquilas de batido y relax, como cura antiestrés o de otro tipo.

Onda: Resistente de aquellas noches de poder y gloria, siempre con el puesto de hamburguesas fuera con los brazos abiertos. 

Ozono: Otro rito de iniciación, no eras nadie si no ibas a Ozono en el instituto (en 1993).

Play: Enésimo rubicón de la carretera de Cedeira, a lo largo de aquellos 90.

Richard's: La primera antes del maratón por la carretera de Cedeira.

Swing: Enésimo clásico naronés.

Taxonera: Regalaban chupas con las copas, la música era maravillosa.

West: Como no aparezca en el Fiestecedario, nos cubren de brea, empluman y expulsan más allá de las murallas de Ferrol. 

Zebra: Como diría Igor de El jovencito Frankenstein: «¡Ahí está, el hogar!».

Zyklo: O como en todo buen after, el que estuvo allí y lo disfrutó... jamás lo podrá recordar.