Nuevos tiempos, nuevas novelas

José A. Ponte Far VIÉNDOLAS PASAR

FERROL CIUDAD

Un amigo, profesor especialista en literatura medieval, me llama para que le recomiende una novela actual en lengua gallega, de calidad contrastada, porque quiere hacerle un regalo a su hijo, que es un gran lector y muy exigente. Mientras me decido por un título concreto, le cuento que la novela actual, tanto en gallego como en castellano, ha optado por crear personajes sencillos, gente de carne y hueso, como cualquiera de nosotros. Se ha librado de héroes y de grandes hazañas. Ya Chéjov afirmaba que el escritor tiene que hacer famosos a los humildes. Y hoy se ha dado un paso más: se pretende que lo normal y cotidiano resulte interesante. Torrente Ballester decía que a él, como novelista, le interesaba mucho más el pueblo pequeño que la ciudad. En aquel había más vida y los personajes tenían más autenticidad. Además, lo que ocurre en las ciudades ya sale en los periódicos y en la televisión. En cambio, lo que pasa en los pueblos, decía, es todo más sutil, menos espectacular, pero cobra una mayor dimensión sentimental y psicológica en quienes lo viven, observándolo, sufriéndolo o disfrutándolo. Fiel a este criterio, atendió a las pasiones que se hacían grandes en los sitios pequeños, como ocurre en la trilogía Los gozos y las sombras, en donde el ansia de poder y de dominación sobre los demás en un pequeño pueblo de la costa gallega, Pueblanueva del Conde, se convierte en el centro temático de la obra. Y lo mismo nos plantea en su novela La boda de Chon Recalde, que viene a ser una disección crítica de su ciudad natal, Ferrol, aquí bajo el nombre de Villarreal de la Mar. El autor apunta a aquella sociedad tan jerarquizada de la posguerra, con unos prejuicios sociales que condicionaban la vida de una ciudad de 25.000 habitantes, en la que la Marina marcaba tendencias y conductas al resto de la población. Pues bien, tanto razonamiento previo me sirvió para pensar y escoger la novela que me solicitaba mi amigo. Me incliné por Virtudes (y misterios), del betanceiro Xesús Fraga. Aquí tenemos la vida al natural, sin disfraces, de gente de a pie. En un ambiente gallego dominante, muy bien captado, con perfiles psicológicos muy logrados, tiene, sobre todo, un mérito esencial: está muy bien escrita. Acabo de recibir el agradecimiento de ese amigo por el acierto de la recomendación, en nombre del hijo y de él mismo, que acabó también leyéndola por sugerencia de aquel. Por eso, con esa confianza se la recomiendo también a todos ustedes.