Adiós a Olga Basterrechea, una mujer comprometida y pilar de la lucha contra la droga en Ferrol
FERROL CIUDAD
La familia de Asfedro llora la muerte de la que fue su presidenta e Insignia de Oro del Concello, que falleció el martes a los 75 años tras una larga enfermedad
20 sep 2023 . Actualizado a las 22:53 h.«Allí donde iba no pasaba desapercibida, porque Olga era una persona muy luchadora, tenía una energía desbordante y nunca desfallecía. Siempre veía luz al final del túnel». Con la voz entrecortada por la emoción, así recordaba este miércoles por la mañana Sari Alabau a su gran amiga y compañera Olga Basterrechea (Ferrol, 1947-2023), que falleció el martes por la noche a los 75 años de edad tras una larga enfermedad.
Sari Alabau recuerda que conoció a Olga cuanto esta la «reclutó» para entrar a formar parte de la directiva de la Asociación Ferrolana de Drogodependencias (Asfedro). «Ella había asumido la presidencia poco antes y tuvo el mérito de reflotar Asfedro en un momento en el que la asociación estaba ahogada por las deudas y corría el riesgo de irse al traste. Fue un pilar importantísimo y consiguió sacar todo adelante con esfuerzo y peleando muchísimo», rememora Alabau, que tomó el testigo de Olga al frente de la entidad en el año 2018.
Insignia de Oro
Basterrechea llegó a Asfedro de la mano de su marido, Ángel Gómez Míguez (fallecido en el 2010), que ya había estado al frente de la asociación años antes. Y, como él, trabajó con tanto ahínco por la entidad que en el 2019 fue merecedora de una Insignia de Oro del Concello de Ferrol. Se lo tomó como un «reconocimiento a alguien que quiere a la ciudad», y no le faltaba razón, porque quienes la conocieron cuentan que Olga era una ferrolana de pro, que se enorgullecía de haber nacido en el barrio de las Casas Baratas y siempre estaba dispuesta a participar en actividades de dinamización cultural y social.
Además, fue una mujer emprendedora, a la que muchos recordarán como el alma máter de la floristería Toxo, que montó después de que su marido se quedase sin trabajo en los astilleros por la reconversión naval (aunque luego enseguida lo llamaron para Imenosa) y donde ella pudo dar rienda suelta a su pasión por las plantas y las flores. Tras el mostrador de la tienda también vivió en carne propia las dificultades del sector y, como era una mujer muy comprometida y preocupada por el bien común, no dudó en defenderlo como presidenta de la Asociación de Comerciantes de Ferrol Centro.
«Es una mujer ferrolana que va a los sitios pensando en hacer cosas, y por eso una parte de su vida la dedicó a los problemas de los demás», decía de ella Manuel Couce en un artículo que le dedicó en el 2019, cuando recibió la Insignia de Oro. Pero también la describía como una persona «carismática», con un «fondo muy humano», y como «una madre de familia numerosa, con sonrisa permanente y mirada luminosa». «En la enfermedad, sus tres hijas (Olga, Nuria e Inés) siempre han estado ahí con ella como una piña, cuidándola, y sus cinco nietos la adoraban, porque Olga era muy vital y siempre sonreía», dice Sari Alabau.
El entierro tendrá lugar este jueves, a las 13.00 horas, en el cementerio de Catabois. Y el funeral se oficiará el viernes, a las 18.00 horas, en la concatedral de San Julián.