Cruasanes con helado: la nueva apuesta de la confitería París en el corazón de Ferrol

Beatriz Antón FERROL / LA VOZ

FERROL CIUDAD

César Varela, en el local que abrirá en escasos días.
César Varela, en el local que abrirá en escasos días. SANTIAGO PÉREZ

El emblemático negocio de A Magdalena se expande y abre su tercera tienda en el local en el que antaño funcionaban Popi y Kitchen

13 jul 2023 . Actualizado a las 11:01 h.

La confitería París, una de las más emblemáticas de Ferrol, cumple en este 2023 nada más y nada menos que 60 años de dulce andadura. Y aunque a su actual responsable, César Varela, nieto de los fundadores, siempre le ha gustado mantenerse fiel a los orígenes, desde que tomó las riendas del negocio, hace ya tres años, no ha tenido miedo de explorar nuevos horizontes. Ya lo demostró con la inauguración de una nueva pastelería en Caranza, que se vino a sumar a la que París ya tenía en la calle Dolores. Y ahora, en esa misma céntrica vía, César se preparara para subir la persiana del que será el tercer establecimiento del negocio. Se llamará París, cómo no, y abrirá sus puertas en el bajo en el que funcionaba Kitchen, un take away especializado en perritos calientes y pizzas, y hace más tiempo la mítica cruasantería Popi.

Así que, de alguna manera, el local regresa a sus orígenes, ya que en la nueva tienda de París no faltarán los famosos cruasanes que le han dado fama desde sus inicios. Pero allí también se despacharán nuevas versiones de su producto estrella y helados artesanos de la marca Borboriño, producidos en Melide con leche de una granja familiar de Sobrado dos Monxes.

«Nos enteramos de que el local estaba disponible y me pareció una buena oportunidad no solo para ampliar el negocio, sino también para introducir nuevas elaboraciones que tenía en la cabeza desde hace tiempo», comenta ilusionado César Varela a pocas horas del estreno de la nueva tienda, que se ha fijado para este sábado, a las 17.00 horas, en el 19 de la calle Dolores.

Y es que este nuevo París estará orientado a todo tipo de públicos, pero sobre todo al más joven, y ofrecerá productos totalmente novedosos en la carta de la confitería, como los cruasanes salados, con tres rellenos diferentes a elegir: de jamón y queso; de pavo con guacamole y manzana; o de queso Philadelphia, salmón y kiwi. «Este último está inspirado en un plato que siempre hacen mi madre y mi abuela por Navidad, solo que ellas lo preparan con el típico bizcocho del brazo de gitano y este se hace con cruasán», detalla César.

Además, los helados artesanos de Borboriño se podrán catar en vasito o con el cucurucho de galleta de siempre, pero también se despacharán con cucuruchos de hojaldre elaborados en el obrador de París o con sus deliciosos cruasanes. «Lo serviremos de dos formas: con el cruasán abierto y una bola de helado en el medio, o con el cruasán transformado en un cucurucho, cortándole el extremo, y poniendo el helado encima», explica el joven repostero de París.

En Madrid, esta última propuesta se ha bautizado como «cruasán helado» y está arrasando como opción para la merienda. César confía en que también haga las delicias de los clientes del nuevo París, donde además se despacharán los apreciados «miniparisinos», pequeños cruasanes bañados de chocolate con almendras, chocolate blanco y pistacho, crema Lotus o red velvet; así como los New York rolls, la última tendencia en pastelería procedente de Manhattan; o los cruasanes de siempre rellenos de crema de Lotus, dos chocolates, Kinder, pistacho o Nutella. La tradición renovada en forma de delicias dulces y saladas.