Rey Varela: «O alcalde de Ferrol non dependerá dos partidos, só dos ferroláns»

FERROL CIUDAD

El nuevo regidor estrena su segunda mayoría absoluta asegurando que «estarei máis tempo na rúa que no despacho» y anunciando para este domingo la formación de su nuevo gobierno. RETRANSMISIÓN | Así contamos las investiduras en la ciudad naval y los municipios de la comarca

17 jun 2023 . Actualizado a las 16:58 h.

La segunda mayoría absoluta de su historia permitió en Ferrol a José Manuel Rey Varela empuñar el bastón de mando. «Fondamente emocionado» y «embargado pola responsabilidade» proclamó que «o alcalde de Ferrol non dependerá dos partidos», sino «só dos ferroláns». Lo hizo ante el presidente de la Xunta y del PPdeG, Alfonso Rueda, que asistió a la toma de posesión en el único bastión urbano gallego que gobernarán este mandato los populares. Un tercio de la hora y media de sesión lo consumió el primer discurso del flamante alcalde, que ya gobernó la ciudad entre 2011 y 2015, que ahora vuelve a hacerlo con la renovada promesa de «facer realidade un gran cambio» que defina el rumbo de la ciudad naval. «O pesimista quéixase do vento, o optimista espera que cambie e o realista axusta as velas. Imos axustar as velas para que Ferrol teña unha singladura propicia», enunció, y estiró la metáfora para asegurar que cuenta «cunha tripulación excepcional para garantir o mellor goberno».

Los trece ediles del PP se sientan ahora junto a los siete del PSOE que liderará una oposición en la que el BNG tiene tres representantes y Ferrol en Común, dos. En un arco municipal con otros dos exalcaldes -su antecesor, el socialista Ángel Mato, y Jorge Suárez, de FeC- Rey Varela reivindicó que la política municipal se convierta en un «espazo de diálogo» y no en un lugar «para mostrar só as disputas entre partidos». Y a la oposición se dirigió para tenderles la mano para lograr consenso y diálogo. «Se dende a minoría non se conseguiu, tentaremos, cunha nova fórmula, que se acade dende a maioría», señaló, recordando que los ferrolanos «pedíronnos nas urnas un cambio na forma de facer política, xa non valen as vellas solucións para os problemas de sempre», advirtió.

Pero sobre todo Rey Varela habló a los vecinos: «Son un ferrolán máis nunha cidade que vale a pena», se presentó. Y garantizó que su «regra de ouro» será «escoitar aos ferroláns» como método de trabajo a la hora de tomar decisiones trascendentes. «Serei un alcalde que estará máis tempo na rúa que no despacho», aseveró. Lo hará por el callejero de barrios y parroquias, pero también en Santiago y en Madrid para «defender os intereses de Ferrol. Ferrol non quere ser máis que ninguén, pero tampouco se conforma con ser menos», advirtió.

En un discurso bilingüe, saltó al castellano para avanzar que «seremos exigentes» con los gobiernos autonómico y estatal. Tras recordar que Ferrol nació vinculada al Estado, lo que ha marcado su ADN, avanzó que al presidente del Gobierno que salga de las urnas el 23J «este alcalde le exigirá que cumpla con Ferrol». La mejora de las comunicaciones ferroviarias, la diversificación industrial, el astillero 4.0, la regeneración de la ría, los polo de innovación o la dotación de suelo industrial forman parte de su agenda. También otros grandes proyectos como abrir Ferrol al mar, la urbanización del Sánchez Aguilera o el saneamiento de la zona rural. Grandes proyectos de transformación, incidió, que convivirán con los temas del día a día, como la limpieza de calles, el arreglo de baches, el desbroce de las vías del rural o vigilar que se cumplan los plazos de ejecución de las obras municipales. Y anunció que desde el domingo Ferrol tendrá ya su gobierno, que comenzará a trabajar desde el lunes a primera hora.

Reafirmó los compromisos adquiridos en campaña de que en cien días habrá presupuestos municipales, se elaborará un plan de contingencia para reducir las listas de espera de la ayuda en el hogar, reabrirán los comedores sénior y se articulará la normativa para conseguir agilizar la concesión de licencias para incentivar la inversión pública y privada.

En una intervención con múltiples referencias, Rey Varela recurrió a Torrente Ballester en dos ocasiones, primero para definir Ferrol como una ciudad «lógica enclavada en un lugar mágico» y para aludir a que «as cousas só deixan de existir cando se deixa de crer nelas». Del escritor norteamericano William Faulkner tomó su enseñanza de que «cada paso sexa unha meta sen deixar de ser un paso». Y del filósofo francés Rene Descartes, parafraseó la cita de que «nada está máis repartido de forma equitativa que a razón: todo o mundo está convencido de que ten a suficiente».

Pero fueron sus alusiones personales las que permitieron ver al Rey Varela más sensible. Primero, recordando a quienes le introdujeron en la política, con especial y emocionada mención al exconselleiro y exconcejal Juan Fernández, y sus indicaciones a «bajar de la rama y estudiar en el pupitre» o la de «ponerse los manguitos». «Es lo que vamos a hacer», aseguró. Y con su familia presente en el salón de plenos, tuvo palabras para su mujer, Mary, «o piar da miña vida, a que me pon os pés na terra, rebelándose contra os convencionalismos da política». «Non vou fallar aos ferroláns, da mesma maneira que non fallaría ao meu fillo Adrián, que aínda que é un neno ten a idade suficiente para saber como se poden facer as cousas: ben ou mal». También aludió a su madre y tuvo un recuerdo para su hermana Patricia, «estrela que alumea o noso camiño». Consciente de que «na vida non faltan golpes nin adversidades» mostró su convicción moral de que «o importante non é caer, senón ser capaces de volver erguernos».

Juegos en la plaza de Sartaña y bocata del Canario en la playa

Y fue Rey Varela el encargado de autopresentarse ante los ferrolanos: «Quero a Ferrol sobre todas as cousas», empezó. «Fálalles o neno que deu os seus primeiros pasos nas manifestacións contra as reconversións navais dos anos oitenta, o neno que como todos os da miña xeración temía polo emprego dos nosos pais», algo que, añadió, «marcou o carácter o destino da cidade». También el niño que «soñaba xogando na praza de Sartaña e se formaba en Recimil». El joven, prosiguió, «que admiraba as botaduras, que quedaba en Amboaxe para ver as procesións, e tamén nas mellores praias do mundo cun bocata do Canario para gozar do verán cos amigos». Un ferrolano, añadió, orgulloso de las rondallas, de la cultural musical local, de las Meninas, del Pantín Classic, de Equiocio y de sus deportistas, que propiciaron que «esta semana quixéramos un pouco máis á nosa cidade, se cabe», mencionando al Parrulo, al Baxi y al Racing.

Ferrol «non é unha cidade máis» sino «por dereito propio, a capital do norte de Galicia». Y apostó por convertirla en el mejor lugar para vivir, pero también para visitar: «A nosa é unha cidade como o Cristo do Corcovado: cos brazos abertos». No faltó la alusión al «sé que aquí nací y aquí quiero quedarme» de Los Limones reconvertido en himno no oficial de la ciudad y en cántico de euforia del éxito racinguista. Ni tampoco el «¡Opa Ferrol!» que guio la campaña de Rey Varela y con el que quiso cerrar su toma de posesión.

Casi trescientas personas asistieron a la toma de posesión en el Concello: doscientos vecinos vía pantalla en salones del consistorio y prácticamente un centenar más en el salón de plenos, repleto de familiares, medios de comunicación y autoridades, entre las que se encontraban el vicepresidente primero de la Xunta, Diego Calvo; la conselleira de Política Social, Fabiola García; el vicesecretario de Organización del PP nacional, Miguel Tellado; la delegada territorial de la Xunta, Martina Aneiros; el almirante del Arsenal, Ignacio Frutos; el presidente de la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao, Francisco Barea; la vicerrectora del campus de Ferrol, María Jesús Movilla; o el fiscal jefe de Ferrol, Miguel Armenteros León.