El Supremo descarta la asbestosis como causa única de la muerte a los 95 años de un exoperario naval «anciano» y que fue «fumador»

Bea Abelairas
B. Abelairas FERROL

FERROL CIUDAD

Operarios con trajes de protección para retirar elementos con amianto de una vivienda en Ferrol.
Operarios con trajes de protección para retirar elementos con amianto de una vivienda en Ferrol. JOSE PARDO

La sentencia tumba el recurso de la hija del fallecido, de la zona de Ferrol, a pesar de que admite que sufría «una enfermedad profesional»

27 abr 2023 . Actualizado a las 15:37 h.

La Sala de lo Social del Tribunal Supremo acaba de emitir un fallo en el que se desestima el recurso de la hija de un extrabajador del naval contra una sentencia anterior que asegura que el hombre no murió solo por asbestosis, aunque la autopsia detectó restos de este material en sus pulmones. Los tribunales se amparan en que el hombre logró sobrevivir hasta los 95 años, incluso a pesar de ser fumador durante 40 años. Era un trabajador de la antigua Bazán, actual Navantia, con la categoría de operario en los talleres de armadores desde 1937 a 1984. Falleció el 10 de febrero de 2018.

La abogada de la familia recurre una sentencia del 11 de abril del 2022 dictada por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. «La sentencia recurrida desestimó la demanda porque entendió que no existía relación de causalidad entre el fallecimiento y la enfermedad padecida, y si bien no negó la existencia de la exposición del trabajador al amianto, consideró que no fue la asbestosis la causa de la muerte», precisa el fallo del Supremo.

Sin embargo, el tribunal no accede a una «unificación de doctrina» con otras resoluciones invocadas en este mismo proceso. Aunque reconoce que «no se discute la presencia de una enfermedad profesional contraída por el trabajador fallecido (asbestosis) y que, además, se produjo a consecuencia de su dilatada relación laboral en las empresas Izar Construcciones Navales S.A. y Navantia S.A. como sucesora».

Más de la media

Para los juzgadores del Supremo «lo determinante en este caso es que el fallecimiento a los 95 años —en una provecta edad y que supera con creces la media poblacional— se produce por una neumonía, no por la presencia de fibras de asbesto en sus pulmones, sin que se haya relacionado esa con el óbito, con su enfermedad mortal o con las complicaciones que derivaron en su fallecimiento, en un anciano y, además, fumador durante más de cuarenta años».

Así las cosas, se considera que no fue la asbestosis la causa determinante de la muerte y no se admite la indemnización de daños y perjuicios instada por la viuda e hija del fallecido de acuerdo con las estipuladas como consecuencia de asbestosis pulmonar.