Daniel Labarta, «tiktoker» ferrolano: «El 'bullying' y la homofobia fueron terribles, había gente en clase que no quería ducharse conmigo en los vestuarios»

Carla Elías Martínez
Carla Elías FERROL

FERROL CIUDAD

@daniel_azules

A través de su cuenta @daniel_azules, conecta a personas hispanohablantes que sufren los mismos problemas para dar apoyo

06 feb 2023 . Actualizado a las 10:08 h.

Cada tarde, Daniel Labarta (Ferrol, 1992) pone un cartel en su cuenta de Tik Tok (@daniel_azules) invitando a su comunidad a unirse a sus directos para contar sus problemas, buscar consejo e intentar regresar al mundo real con una sonrisa. Sabe lo que es sufrir en sus propias carnes el infierno del bullying, la homofobia o la gordofobia. Y ahora no quiere mirar para otro lado. Sus vídeos y lives desde su casa en Pontedeume se han convertido en un foro de ayuda para mucha gente que vive lo mismo. «La gente está muy receptiva. Van contando sus problemas, por ejemplo, alguien a quien en su clase le insultan, quien no se atreve a contar que le gustan las chicas y los chicos... Temas así. Empecé a asesorar y aconsejar, y parece que a la gente le gustó, está teniendo muy buena acogida», explica.

En estos directos cuenta con cientos de personas conectadas procedentes de países de lo más variopinto del habla hispana. «Tengo público español, mucho andaluz, pero también de fuera: argentino; peruano; mexicano; venezolano...», señala. Quiere que su foro sea un espacio seguro para quienes comienzan a dar los primeros pasos pidiendo ayuda. «Se crea una comunidad muy bonita. Si entran malos comentarios y odio se eliminan», remarca Daniel. Él lo ha vivido en primera persona. «Desde muy pequeño noté muchísimo la discriminación. Por estar gordito no quieren que juegues a los deportes, eres el último al que eligen... Te intentas arrimar a los más fuertes, que te caen bien, pero te piden cosas a cambio como que les hagas los deberes. O, aunque te defiendan del resto, ellos se pueden reír de ti... Es un bucle vicioso», rememora.

Unos problemas que, advierte, «se arrastran» con el paso de los años. «En la ESO igual. Había gente en clase que no se quería duchar conmigo en los vestuarios por mi condición sexual. Cuando pasaba por al lado me metían un balonazo. O me encerraban en los baños y me retorcían los pezones... Cosas muy desagradables», lamenta. Por si  fuera poco, también ha sufrido episodios de acoso callejero. «Un día me crucé con una persona homófoba por la calle. Yo iba solo a buscar a una amiga. Y, al grito de maricón, me dio una paliza», recuerda.

Con tanta mochila a su espalda, el poder poner su granito de arena a través de sus redes sociales (en Instagram @daniel_azules) para ayudar a otras personas que puedan estar pasando por lo mismo le reconforta. «Muchísimas veces hay gente que es cómplice sin darse cuenta. Como el que se calla o el que pasa cuando ve estas situaciones. Poder asesorar ahora a la gente me parece una labor muy importante», señala. Por eso está preparando vídeos para ayudar a identificar situaciones de bullying o comprender lo que ocurre. «Es una satisfacción», reconoce.

Además del seguimiento de sus directos, cuenta con once mil ‘me gusta’ en sus vídeos con mensajes de la misma temática. «Hice un vídeo en el que cuento cómo de pequeño se metían conmigo porque veían que, como se dice, ‘apuntaba maneras’, y el cambio que di cuando empecé a coger seguridad en mí mismo», explica. También otro en el que lanza un mensaje a los que le rechazaron cuando su peso era mayor. «Pero siempre intento que sea contenido de refuerzo positivo», incide. Insiste en que hay que tener mucho cuidado también por parte de los creadores de contenido con respecto a qué mensajes se mandan y cómo, huyendo de comparaciones. «Es muy difícil distinguir lo real de lo irreal, cada mente es un mundo... Los mensajes tienen que lanzarse con mucho cuidado», incide.

@daniel_azules

Cree en ti mismo 🙅🏼‍♂️ #stopbullying #beyourself #parati #volar

♬ Shakira: Bzrp Music Sessions, Vol. 53 - Bizarrap & Shakira

Daniel compagina sus estudios con el trabajo. Acaba de terminar el máster de profesorado de FP, formación que amplía con Turismo y, a la vez, trabaja como coctelero en Pontedeume. Con la templanza de haber dejado atrás sus años más duros, aconseja, por encima de todo, cultivar el amor propio. «La manera de pelear contra todo lo vivido es el amor propio. Por mucho que te digan alrededor, los mensajes que te manden... lo tiene que trabajar uno mismo», valora.

Cree que con ese «amor propio», «buen apoyo» y «buenos consejos» se puede salir de esta espiral. «Hace unos años no lo diría. Ahora he logrado ver que sí. He pasado momentos terribles, donde mi propia existencia me molestaba. Después de que te sugestionen tanto tiempo viene la autosugestión, que es peor, porque tienes que pelear contra ti mismo», ensalza. Agradece el respaldo de su familia y de sus amigos. «He tenido suerte por el apoyo de mis padres y mis hermanos, siempre me han ayudado. Aunque a mis amigos de la infancia tuve que renunciar, los de más mayor, de la Secundaria, me ayudaron a salir del armario y me protegieron», agradece.