Una montaña de basura en la calle Sánchez Calviño de Ferrol: «El olor es insoportable y esto es un foco de ratas»

FERROL CIUDAD

JOSÉ PARDO

Vecinos de la zona señalan que un varón con problemas de acumulación de enseres está detrás del gran bloque de desperdicios que se acumulan frente a una vivienda en ruinas

25 ene 2023 . Actualizado a las 21:54 h.

Una mole compuesta por cartones, prendas de ropa, botellas de cristal y otros muchos objetos forma parte del paisaje urbano con el que convive el vecindario de la calle Sánchez Calviño, en el barrio de Ultramar, desde hace ya un tiempo. Un edificio en ruinas, situado en el número 11, alberga una montaña de enseres que dificulta, además, el tránsito de los viandantes por la acera. Un problema que, denuncian los afectados, llevan cerca de un año padeciendo. «El olor es insoportable, los desperdicios caen a la acera y es un foco de ratas», señala una de las vecinas de la calle ferrolana. 

Pero, ¿de dónde procede toda esa basura que se acumula frente a la entrada de lo que antaño fue un local de hostelería? El vecindario señala que el inmueble se encuentra en ruinas, con varios pilares de refuerzo sosteniendo la estructura, desde hace varios años. Un enrejado metálico bloquea el acceso a la planta baja y es precisamente en este hueco en el que progresivamente ha ido creciendo un bloque de desperdicios de muy diversa índole.

«Hace más de un año empezó a venir por aquí un hombre que hizo una abertura en la reja y empezó a dormir. En principio nunca le dijimos nada, pero después empezó a traer todo tipo de cosas que se fueron amontonando y actualmente ya no viene a dormir. Solo trae y lleva cosas. Hace un rato lo hemos visto rodeado de bolsas y suponemos que las traerá para aquí», reflexiona otro de los afectados.

Vecinas de Sánchez Calviño ante el foco de basura.
Vecinas de Sánchez Calviño ante el foco de basura. JOSE PARDO

Sabedores de que el morador tiene un problema de salud mental, los vecinos de Sánchez Calviño, que con anterioridad intentaron razonar con él para evitar ese foco de insalubridad, se unieron con el objetivo de trasladar la cuestión a la Administración local. «Recogimos firmas entre todos los que vivimos en la calle y mandamos un escrito al Ayuntamiento, pero no nos respondieron y queremos una solución. La imagen es muy mala y hay personas mayores que tienen que pasar con un andador y no caben porque la basura se ha ido comiendo la calle», apunta una vecina.

Vecinos de Sánchez Calviño destacan el estrecho paso que tienen para circular a causa de la basura.
Vecinos de Sánchez Calviño destacan el estrecho paso que tienen para circular a causa de la basura. JOSE PARDO

Helena, que tiene un bajo comercial aledaño al inmueble conflictivo, señala que tiene miedo de que las ratas acaben entrando en la propiedad. «Los dueños por aquí no vienen y la basura no deja de crecer. Le pedimos al alcalde que venga para ver cómo está la calle», reclama otra afectada. «Han estado por aquí de Servicios Sociales para tratar de que el hombre se marchase a un albergue, pero no hay manera y estamos desesperados porque en verano no se puede abrir la ventana porque se te mete dentro el mal olor», denuncian los vecinos de esta calle del barrio de Ultramar. 

Riesgo de incendio y un mal reclamo para los locales comerciales

Los elementos acumulados en este punto de la acera de Sánchez Calviño suponen una preocupación para muchos de los habituales de la zona porque, señala un viandante, «cualquier día con una colilla o con alguien malintencionado arde todo». Además, los vecinos denuncian que algunos de los locales de hostelería más cercanos al foco de basura se están viendo afectados por esta problemática. «Es un sitio por el que pasa mucha gente, pero con este panorama a cualquiera le apetece comer o tomarse algo», sentencian. 

Aspecto de la basura acumulada en el edificio de Sánchez Calviño.
Aspecto de la basura acumulada en el edificio de Sánchez Calviño. JOSE PARDO

Así, este grupo de vecinos unidos por la desesperación ante los desperdicios, solicita colaboración al Ayuntamiento para tratar de poner fin a esta situación. «Que hagan algo con los propietarios, no pedimos grandes cosas. Lo único que queremos es dejar de vivir entre basura», reclaman.

Medidas a adoptar

Fuentes municipales detallan que la citada vivienda tiene abierto un expediente de disciplina urbanística y existe también una orden de ejecución desde el 2015. Anteriormente, la Administración local emitió numerosas multas coercitivas contra la propiedad por el estado del inmueble. Precisamente, a partir de las quejas vecinales, el pasado 10 de enero la autoridad municipal se persona en el punto con el objeto de realizar una supervisión de la situación del edificio para poder llevar a cabo un informe.

Así, se le requirió a los titulares la sustitución del cerramiento y la limpieza de la basura. Una actuación que deberán acometer en un plazo máximo de cinco días desde la notificación. El edil titular de Urbanismo, Julián Reina, señala que en caso de que no cumplan se procederá «a imposición de multa, ejecución subsidiaria y cargo a los propietarios de la limpieza correspondiente». El concejal insiste en que la propiedad es la responsable de la conservación del inmueble y que el Ayuntamiento «a día de hoy no puede actuar», en referencia a que los titulares todavía están en plazo de dar respuesta a la reclamación. No obstante, el Concello trabaja para que los afectados puedan poner fin a esa convivencia obligada con el bloque de deshechos que se ha convertido ya en un vecino no deseado para ellos.