Francis de Blas, artista: «Con Ferrol me pasó lo mismo que con París: me enamoré y hasta compré casa en el Cantón»

Bea Abelairas
Bea abelairas FERROL / LA VOZ

FERROL CIUDAD

Francis de Blas, ante tres de sus retratos caninos
Francis de Blas, ante tres de sus retratos caninos JOSE PARDO

Hace solo unos meses este artista vasco afincado en Madrid no conocía Ferrol, ahora expone aquí y rehabilita un piso

16 nov 2022 . Actualizado a las 12:24 h.

Francis de Blas es un artista vasco afincado en Madrid que también vivió en París durante una década en los 90. El pasado mes de marzo sufrió un auténtico flechazo con Ferrol: «No conocía esta parte del norte, así que me vine y quedé fascinado por todo: de ese aire de espacio detenido en el tiempo al trazado del siglo XVIII, hasta hay rincones que me recuerdan a Bilbao —cuenta—. Con Ferrol me pasó lo mismo que con París: me enamoré y hasta me hice con una casa en el Cantón, porque esta ciudad permite un modo de vida que no es posible en otros lugares».

Francis se ha comprado un piso en A Magdalena que está rehabilitando poco a poco. Y en uno de sus paseos entró en la tienda de Enrique Vázquez y ahí se comenzó a fraguar una exposición que sigue abierta y que está siendo todo un éxito. Es un resumen de su especialidad: retratos de perros engalanados como la realeza o grandes caballeros. «Un día iba caminando por el centro, vi ese escaparate repleto de objetos tan curiosos que entré y comencé a charlar con Enrique, le di un enlace a mi obra y poco después ya me llamó para hacer una exposición que está siendo todo un éxito: lo que más me gustó fue la reacción de la gente al entrar en la sala y mirar los cuadros», rememora con una amplia sonrisa. Incluso recuerda que dos de los asistentes pugnaron por comprar el retrato de un teckel (los famosos perro salchicha) vestido como un caballero inglés. «Hasta Enrique tuvo que intervenir como un auténtico Salomón», bromea Francis, que recuerda que la muestra está abierta hasta diciembre.

Hace décadas que este artista, que debutó en el cómic y en la ilustración, se volcó en retratar las almas caninas. «Es curioso cuántas emociones se puede transmitir a través de la mirada de un perro», explica un pintor que pasó muchos años «cultivando ojo y trazo» en los grandes museos franceses.

«En París cuando eres artista te tratan muy bien, yo recuerdo que iba del Museo de las Reproducciones de Bilbao y gracias a la gran generosidad de una de las responsables del Louvre pude reproducir a Rubens, Velázquez o Van Dyck», explica sobre el origen de una destreza que maravilla a sus clientes y admiradores. «Disfruto mucho con los encargos que me hacen: recuerdo el de una mujer que quería pintar a su perrita como si fuese una reina española determinada, así que tuve que investigar dónde estaba su retrato, pedir al museo que me dejase estudiarlo, fue todo un trabajo de investigación y un reto: la clienta quedó encantada, al igual que yo con todo el proceso».

Aunque buena parte de los retratos perrunos son por encargo, en la galería Enrique Vázquez aún se pueden ver otras piezas. Francis se ofrece a retratar a los perros ferrolanos en los próximos meses, aunque está enfrascado en la rehabilitación de su nuevo hogar. «Me encantó el edificio, la luz de la ciudad, no puedo dejar Madrid del todo, pero voy a estar aquí todo lo que pueda, porque esta ciudad te da una calidad de vida que no puedes tener en A Coruña, por ejemplo, allí ya es el ruido de los coches el trajín de no poder llegar a los sitios con tranquilidad, como sucede aquí en Ferrol», explica.

Otra de las cuestiones que le fascina es la calidad cultural de la urbe naval: «Me encantan todas las librerías que hay en el centro y las posibilidades que ofrece, como ir a una ópera sin tener que planearlo durante meses, hace poco fui a una en el Jofre caminando, es un auténtico privilegio», detalla.

«Cuando entrego el retrato de un perro la gente se emociona mucho más que si fuera el de su abuela»

Francis de Blas pinta retratos de canes en dibujo, pastel, grisalla o en óleos de todos los tamaños. «Si tienes un móvil, puedes tener un cuadro de tu perro, no cuesta más», propone de cara a las Navidades. Uno de los momentos que más le llenan es cuando entrega una de estas obras: «Es maravilloso, cuando entrego el retrato de un perro la gente se emociona mucho más que si fuera de su abuela, hijos o cualquier otra persona, hay personas que se ponen a llorar de la emoción», cuenta con una amplia sonrisa.

En Ferrol espera seguir una senda creativa que comenzó hace dos décadas y de la que se puede ver la muestra titulada El perro en el siglo XXI. Pinturas, en la galería Enrique Vázquez, en el número 11 de la calle Sánchez Barcaiztegui.

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