Cómo seguir la dieta ártabra de Ferrolterra: más pescado, verdura y fruta de proximidad y menos grasas saturadas

Carla Elías Martínez
Carla Elías FERROL

FERROL CIUDAD

JOSE PARDO

Esta propuesta nutricional desarrollada por el médico Carlos Piñeiro sigue sumando reconocimientos y opta a un premio en el Fórum de Ciudades y Territorios Creativos de España

04 nov 2022 . Actualizado a las 17:47 h.

En un momento en el que triunfan las dietas milagro virales a través de las redes sociales que abogan por la restricción de alimentos o el ayuno intermitente, el entorno geográfico de la costa gallega, el Golfo Ártabro, se ha posicionado en el mapa de la nutrición y la salud con una propuesta con dos pilares básicos: consumir alimentos de proximidad y de temporada, para mejorar la salud cardiovascular. ¿Cuáles son esos alimentos en las comarcas de Ferrolterra, Eume y Ortegal? «Una dieta atlántica costera. El consumo de pescado o marisco dos o tres veces por semana y los productos propios de nuestra zona del campo. Por ejemplo, ahora con el invierno, la brassica, las nabizas y los grelos son otro punto importante. Hay que educar a los niños sobre lo conveniente que es tomar alimentos de proximidad, frescos y de temporada», avanza el médico y presidente de la Asociación de Amigos del Corazón (Amicor), Carlos Piñeiro, impulsor de la dieta ártabra

La esencia de esta propuesta, señala Piñeiro, radica en utilizar todo lo que nos ofrece vivir en la costa ártabra y, también, en los pueblos del interior. Al pescado y marisco de las rías se suma la verdura del campo, la fruta y la patata como otros productos básicos. Y el presidente de Amicor aboga por la recomendación de un consumo «moderado» de carne. «Tenemos que hacer un esfuerzo para no excedernos en grasas saturadas de origen animal», incide. «No hay ningún secreto especial», señala el impulsor de esta dieta con raíces geográficas. 

Piñeiro se inspiró por las peculiaridades territoriales de la archiconocida dieta mediterránea con el ejemplo de la variedad de la Toscana. «Durante seis años estuvimos en un proyecto con los colegios de Narón y se me ocurrió que, desde el punto de vista pedagógico, delimitar territorialmente la dieta atlántica a nuestra zona geográfica del Golfo Ártabro ayudaría. Yo colaboro con divulgadores de la dieta Mediterránea y en la Toscana surgió un movimiento ligado con su dieta específica. Y hoy ya se empieza a hablar mucho más de la dieta de cada zona independientemente de que pertenezcas después a la atlántica o a la mediterránea. Para enseñar los objetivos de una dieta equilibrada en proximidad y de productos de temporada, lo lógico es identificarla con el propio territorio. La ocurrencia partió de ahí», recuerda Piñeiro.

Pero, ¿cómo podemos implementarlo en las comidas de nuestro día a día?

Sobre el desayuno, la principal recomendación de Piñeiro es huir de la bollería industrial y recuperar alimentos más tradicionales. «Hidratos de carbono adecuados con fruta», señala. Propone añadir vegetales. Y que la bebida con la que acompañes el desayuno sea adecuada, leche o café, por ejemplo. El objetivo de la primera comida del día es «aportar, al menos, una tercera parte de la energía total de la jornada», algo en lo que suspendemos en Ferrolterra. «Aquí no tenemos este hábito. La mayoría de la gente toma el café con leche con alguna cosa pequeña y nada más. Tenemos que incorporar elementos importantes relacionados con el pan integral, cereales, fruta… Es fundamental», incide. 

También importante no olvidar la media mañana y la merienda con «algo de fruta y de hidratos». «Hace un tiempo, cuando trabajamos con los colegios, descubrimos que el cornecho que se vende tradicionalmente en esta zona, recuerdo comprarlo cuando iba al instituto a media mañana, lleva la cantidad idónea de gramos de pan y cereales para aportar los hidratos necesarios para mantener la energía y el índice glucémico durante la mañana. Acompañado de una fruta sería ya ideal», explica Piñeiro. Propone sustituir las máquinas de vending, plagadas de productos con «excesivos azúcares y grasas», por fruta. «La fruta y leche son dos productos que recomienda la OMS a nivel internacional y el Ministerio de Salud», explica. 

A la hora de la comida y la cena habría que buscar el equilibrio entre los macronutrientes esenciales, los hidratos, las proteínas y las grasas. Aquí cobra especial importancia conjugar el pescado y la verdura. «Hay que potenciar la cultura del mar, el pescado tres veces a la semana», destaca. Sumado al aporte esencial de micronutrientes que dan el «consumo de frutas y vegetales». «El verde es importantísimo. Utilizando todo lo que tenemos del campo de la zona a nuestro servicio, una amplia gama», explica. Y reitera la importancia cardiovascular de reducir lo posible las grasas animales. «Hay que descartar las grasas saturadas de origen animal, o, al menos, ir al mínimo siempre», explica. 

Turismo gastronómico ártabro

El siguiente paso de este proyecto ha sido ligar la dieta artábra con el turismo gastronómico. Con el área de Turismo del Concello de Ferrol trabajan para crear la marca dieta ártabra. Piñeiro explica que colaboran con los chefs de O Camiño Inglés y A Gabeira, Miguel Campos y Dani López, embajadores de esta dieta, preparando acciones para dirigirse a la hostelería local.

El proyecto de turismo gastronómico es una de las 18 candidaturas finalistas que optan a los premios Copa Creativa del VIII Fórum de Ciudades y Territorios Creativos de España, que se celebrará entre los días 10 y 12 de noviembre en Lugo. El día 4 de noviembre se abrirá la votación popular para apoyar los diferentes proyectos, plazo abierto hasta el 12 de noviembre, cuando los representantes de los municipios finalistas deberán viajar a Lugo para defender sus propuestas.