¿De qué color será finalmente el Ayuntamiento de Ferrol?

FERROL CIUDAD

Pruebas de color en la fachada lateral del Concello, donde se aprecian los diferentes tonos de gris.
Pruebas de color en la fachada lateral del Concello, donde se aprecian los diferentes tonos de gris.

Los trabajos de rehabilitación prueban en la fachada lateral la gama de tonos que determinarán la nueva estética del palacio municipal

12 oct 2022 . Actualizado a las 22:09 h.

El edificio del Ayuntamiento cambiará de color. Lo prevé el proyecto de rehabilitación exterior en marcha, que borrará de sus fachadas el característico color teja que resalta desde su construcción algunos de sus elementos ornamentales más singulares, y que puede apreciarse todavía en la torre del reloj, el frontón de la fachada principal, los rectángulos que enmarcan los ventanucos circulares sobre el balcón o los detalles decorativos que contornean ventanas y también los tímpanos de las buhardillas en extinción. El ocre predominante en el conjunto —actualmente un tono piedra jaspeado— desaparecerá bajo la nueva paleta de color prevista, menos llamativa y más discreta. El Concello será gris. Y aunque el proyecto ya incluía una propuesta de gama, lo cierto es que su distribución no estaba todavía decidida. Lo demuestran las pruebas de color que se han aplicado en un extremo de la fachada lateral que mira hacia la calle Rubalcava, con distintos matices de grises, y los movimientos en torno a ella. 

Este lunes técnicos y operarios supervisaban la elección, examinando las manchas ya extendidas y decidiendo qué elementos se pintarán de cada color. El gris más oscuro teñirá, por cuestiones de limpieza, el zócalo, y el tono más claro se reservará para los paños generales, con un gris un poco más intenso para resaltar los volúmenes de los detalles.

El lifting cromático municipal busca aligerar la imagen del contundente edificio que rompe la simetría del barrio y mejorar también su integración en A Magdalena. Y de paso, darle un aspecto más institucional, con el edificio del Tribunal Supremo, en Madrid, como referente.

Amianto, chimenea y andamios: las causas que retrasan y encarecen la obra

La renovación estética forma parte del polémico proyecto que el gobierno local ha emprendido para, asegura, garantizar la seguridad y las condiciones de salubridad de un palacio municipal inaugurado en 1953 cuyo deterioro es evidente especialmente en la parte alta del inmueble. Sin embargo, la polémica ha acompañado a esta actuación desde que se conoció que dentro de esta actuación de renovación de fachadas y cubierta se incluía el derribo de las buhardillas. Al menos ocho de las 21 ya han sucumbido a la piqueta por el avance de los trabajos, oficialmente iniciados el 8 de julio pero cuyos andamios comenzaron a montarse a principios de agosto. Y la controversia continúa después de que a las semanas de iniciarse la obra se hubiese conocido que la empresa adjudicataria, Prosema Noroeste, presentó una petición de prórroga para ampliar en dos meses el trimestre de ejecución oficial de unos trabajos que deberían estar concluidos a finales de este mes. Ahora se conoce que el argumento empleado era la necesidad de la aprobación de un plan específico de retirada de productos con amianto, cuyo plazo de tramitación aproximado se estimaba en 45 días hábiles por parte de la Inspección de Traballo y el Instituto de Seguridad y Salud de Galicia. 

El grupo municipal del PP recriminó la situación, pero esa prórroga no se llegó a aprobar, porque no se aportó la documentación requerida. Pero recientemente se conocía que las obras no solo tardarán más tiempo, sino que, además, se encarecerán casi un 15 %. A los 562.650 euros contemplados dentro del proyecto que se financiará con el POS+2019 de la Diputación Provincial habrá que sumar otros 83.834, que elevarán hasta los 646.484 euros el desembolso total previsto ahora. ¿Por qué? La Xunta de Goberno Local aprobaba el pasado viernes, tal y como se recoge en el acta, la solicitud de desestimiento de la prórroga solicitada por la empresa. En su lugar, se presentó un proyecto modificado que eleva plazos e importe debido, argumenta la dirección de obra, a circunstancias «imprevisibles» en el momento de redactar el proyecto y que solo pudieron ser comprobadas una vez instalados los andamios. Entre ellas, aluden al mal estado de conservación del caño de la cubierta que, pese a reparaciones anteriores, presenta puntos que puedan dar origen a la entrada de agua, por lo que se propone la ejecución de uno nuevo de zinc -material utilizado en la cubierta- que recorra todo el perímetro. La fachada, argumentan, presenta algunas zonas de su revestimiento de mortero sueltas, por lo que se requiere su repicado y posterior reparación. Las dos torres del palacio municipal carecen de superficie continua que sirva de soporte para la cubierta con láminas de zinc y se precisa un tablón de madera que garantice ese apoyo. Y si el amianto ya era el motivo aludido en la prórroga, también provoca que sea necesario proteger los archivos alojados bajo esas torres de la posible contaminación que se podría producir por la retirada del fibrocemento de la cubierta, además de la limpieza posterior de esos espacios. Además, también es necesario disponer más andamios para «por motivos de seguridade» incrementar su altura por encima de la cornisa del edificio para los trabajos en la cubierta. 

Pero además, entre otras, se contemplan otras necesidades, como la demolición de las chimeneas en desuso que en su día daban servicio a las viviendas que existían en el bajo cubierta, donde residían los conserjes, por su mal estado de conservación. Y en el contorno de las buhardillas será necesario desmontar pequeñas superficies de falsos techos y revestimientos para sanear la estructura de su perímetro, ya que eran los puntos de la cubierta por donde se produjeron las principales entradas de agua. A todo ello se suma, entre otras, una nueva partida para ajustar las dimensiones de los huecos preexistentes en la cubierta a las dimensiones de las ventanas tipo velux previstas, puesto que «non eran coincidentes» y se hace preciso el picado del forjado. También serán necesarios más fondos para lijado, pintura y reparación estructural de hormigón. 

Con todo ello, la nueva fecha límite para la conclusión de los trabajos es el 9 de diciembre, aunque el concejal de Urbanismo, Julián Reina, ya advertía el pasado lunes de que debido a la complejidad de los trabajos esa previsión «podería sufrir modificacións».

Lo que las buhardillas del Concello de Ferrol esconden

Un último paseo bajo las buhardillas del Concello de Ferrol

rocío pita parada

Son 21 y tienen las horas contadas. Las buhardillas del palacio municipal guardan bajo su techo abovedado el testimonio de una historia municipal hoy desaparecida y convertida en ruina. Sus apuntadas cubiertas de teja definieron durante setenta años el skyline del ostentoso edificio del Ayuntamiento. Pero la piqueta está a punto de cernirse sobre ellas, tras el inicio del proyecto de rehabilitación en el que se invertirán 562.650 euros. Serán derribadas junto a la cubierta y los pináculos de la torre de un reloj que hace tiempo que no marca el tictac de la ciudad. Y la rehabilitación prevista cambiará para siempre el aspecto exterior de un Concello cuyo ático revela la urgencia de la intervención.

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